¿Me conviene contratar un préstamo hipotecario a tipo fijo o con interés variable?
Lo primero que todo cliente debe tener muy claro es que a pesar de que la mayoría de hipotecas en España son con sistema de amortización francés o de cuota constante, ello no significa que la cuota se mantenga constante los 30 o 40 años del plazo. Si se contrata un préstamo hipotecario a tipo fijo, sí que podemos estar seguros de que cada mes, hasta el final, pagaremos la misma cuota.
Sin embargo la mayoría de hipotecas que se firman en nuestro país son a interés variable. Ello significa que en cada periodo de revisión del tipo de interés la cuota es constante, pero cuando varía el interés, cambia la mensualidad. Lo importante es saber qué tipo de interés variable se nos aplica, que se calcula de la siguiente manera:
Interés variable = referencial + diferencial
El referencial es el índice del mercado hipotecario que se nos aplica, sea el Euribor, el IRPH de entidades o el IRS, entre otros. A este índice el banco le suma un diferencial, que varía de 0 a lo que estime el banco. Lo más importante es que analicemos la gráfica de como evoluciona el índice a lo largo de los años, para hacernos una idea de cuanto puede subir o bajar la cuota.
Lo ideal para una familia sería contratar una hipoteca a tipo fijo, ya que conocería sus pagos hipotecarios mes a mes. Sin embargo, la mayoría se firman a tipo variable. ¿La razón? Que los bancos prefieren que el riesgo de tipo de cambio lo asuman sus clientes. Y por ello ofrecen poca oferta de préstamos hipotecarios fijos, con requisitos de concesión más estrictos y tipos de interés muy altos.
En la práctica suele ser más competitivo arriesgarse a las subidas de intereses a cambio de hipotecas variables que, en principio, ofrecen escenarios futuros de tipos de interés que de media son más bajos que sus competidoras a tipo fijo.
En todo caso siempre es recomendable averiguar el máximo interés que alcanzó el índice de referencia, sumarle el diferencial y calcular la cuota. Esta sería la mensualidad más alta que, en principio, podríamos tener que pagar. Si con nuestros ingresos no pudiéramos pagarla, es recomendable no embarcarse en esta hipoteca y buscar una vivienda más económica.
¿Hipoteca a tipo fijo o variable?
Depende de las condiciones que nos ofrezca el banco. De momento, los mejores préstamos hipotecarios son a interés variable, nos guste o no. Si encuentras uno a tipo fijo competitivo, no lo dudes, habrás sido afortunado.


