ETF o fondo de inversión cotizado

La mayoría de lectores conocerán un vehículo de inversión llamado Fondo de Inversión, que básicamente es el dinero invertido de un conjunto de partícipes en determinados activos. La gestión de este fondo es llevada a cabo por la entidad gestora y los activos de éste los custodia una entidad financiera o depositaria.

Los ETF (Exchange-Traded Funds) o fondos cotizados son una variante menos conocida de esta herramienta de inversión, cuyo valor cotiza en cada momento y se pueden vender y comprar como acciones. Los fondos de inversión tradicionales, en cambio, solo se valoran al final de la jornada. No se pueden hacer operaciones intradía con ellos.

A los aficionados a invertir en Bolsa el mecanismo de compra y venta de ETF les será muy familiar. Algunas entidades financieras disponen en su plataforma on-line de herramientas para contratar este tipo de productos. Se trata de buscar en su web o preguntar a la sucursal por esta operativa.

Son un producto más para poder diversificar nuestra cartera de inversión que hay que conocer bien antes de probar. Como el resto de fondos de inversión, las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. Y más de uno se ha llevado un disgusto invirtiendo en ellos; una cosa debe quedar clara en los fondos: hay que estar dispuesto a sufrir pérdidas y, si nos hace falta el dinero, saber vender y asumirlas. Toda expectativa de rentabilidad alta implica un riesgo en consonancia con ésta.

Hay mucha variedad de ETF que nos permiten diversificar de forma exponencial nuestra cartera de inversión. Sin ánimo de exhaustividad podemos citar varios ejemplos:

  • ETFs que replican el comportamiento de un índice bursátil (Ibex35, DJ Eurostoxx 50, etc.) y las ETFs inversas que nos permiten ganar cuando caen las bolsas. El INVEX/IBEX 35 INVERSO nos permite ganar cuando el índice pierde, buen producto si se hubiése comprado antes de la caída actual de las cotizaciones del mercado continuo español.
  • ETFs que siguen el comportamiento de una determinada zona geográfica. Por ejemplo el ASI/CHINA ENTERPRISE, cotizado en París, que refleja la evolución del índice Hang Seng China Enterprise (HSCEI) y, por tanto, refleja la evolución de la economía China al variar en función de las cotizaciones de compañías de este país.
  • ETFs sobre activos diversos (oro, materias primas, renta fija, …). El IAU/COMEX GOLD TRUST, sin ir más lejos, refleja la variación diaria del precio del oro.
  • ETFs que siguen la evolución de determinados sectores económicos. Ejemplo de ello podría ser el XLE/ENERGY SPDR, en el mercado de New York, que al replicar el Energy Select Sector Index basa su cotización en las empresas energéticas incluidas en este índice.

Los ETF permiten diversificar del mismo modo que los fondos de inversión, con la agilidad de compra y venta de las acciones.

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