Todavía hay ahorradores que tras verse obligados a canjear los Valores Santander por acciones del banco, a un precio de más del doble de su valor de mercado, mantiene estos valores en cartera y se preguntan qué hacer con estas acciones.

Sin entrar a valorar ni el producto original, ni la ética e incluso la legalidad de la colocación de éste por parte del banco, considero muy importante que estos “nuevos” accionistas tengan ciertas ideas para saber cómo actuar ahora, ya que tienen dos opciones: vender las acciones o mantenerlas.

Estos son los factores que deberían tener en cuenta y estudiar detenidamente:

  1. Emocionales: Hay personas que no están preparadas para afrontar los movimientos bajistas del mercado, ni siquiera los habituales de una tendencia alcista, en este caso es mejor no estar invertido en bolsa. Desde el momento del canje al actual hemos visto ejemplos claros de caídas (luego recuperadas) que seguro que han puesto a prueba este factor; quien no haya podido dormir en esos momentos deberían vender inmediatamente, o bien formarse y entender por qué se dan estos movimientos y cómo adaptarse a ellos.
  2. Económicos: Tampoco deberían mantener personas que prevean necesidades de capital cercanas, ya que tiene el riesgo de necesitar esa liquidez en fases bajistas, incluso dentro de una tendencia alcista y perder más dinero. Por ejemplo y a pesar de que actualmente esté a un nivel superior, el ahorrador que hubiera necesitado rescatar esta inversión desde febrero a septiembre de 2013 tuvo pérdidas adicionales a las del canje.
  3. Diversificación: Es muy poco recomendable que el 100% de la inversión en bolsa sea en un mismo valor, aunque se den todas las circunstancias positivas en el mismo, y es muy probables que sea así para la mayoría de ex-inversores en “Valores Santander”.
  4. Valoraciones de analistas: El valor objetivo para el consenso de analistas consultados por Bloomberg es de 6,56 EUR/acción; un precio bastante superior al precio actual (el cierre a 18 de septiembre de 2015 ha sido de 5,051 EUR/acción). Prácticamente no ha variado respecto a la última actualización, pero sí lo ha hecho el precio, así que un inversor que atiende únicamente a factores “fundamentales” encontraría una gran oportunidad de compra; aunque sí existen otros.
  5. Rentabilidad por dividendo: La rentabilidad por dividendo en estos momentos (a septiembre de 2015) del Banco Santander está entorno del 10%, %, provocado más que por la subida de éstos (que incluso han bajado) por las caídas en la cotización; además, hay que tener en cuenta que:
    • a) Los dividendos previstos e incluso los anunciados, pueden anularse en cualquier momento.
    • b) Banco Santander está optando en algunos de los pagos (este 10% se reparte varias veces al año) por dar la opción de pagar mediante efectivo o mediante acciones.
    • c) El valor de la acción se ve descontado automáticamente por el valor del dividendo pagado en cada momento.
  6. Coyuntura económico/bursátil: Desde la última actualización, la bolsa española, a pesar de que nuestra economía esté liderando el crecimiento económico de la zona euro, se está resintiendo fuertemente tanto de la situación política (los cambios de gobierno suelen ser penalizados por el mercado, independientemente del partido entrante y saliente), de la amenaza de independencia en Catalunya y de la debilidad de países con tantas relaciones como Brasil. El sector financiero es el principal foco de estos casos y particularmente el Santander, sobre todo en lo que a Brasil se refiere, es lógicamente penalizado. Además, la salud de las entidades financieras parece que está algo en entredicho (ni mucho menos similar a los años del “rescate”) y de hecho el propio Santander no superó los test de estrés del supervisor norteamericano.
  7. Fiscalidad: A partir de 2015 se pueden compensar las pérdidas de rendimientos de capital con las ganancias patrimoniales, sin embargo únicamente con límites que aumentan progresivamente durante los próximos años. Es una gran noticia, sin ser justa al 100% para los afectados, ya que entre los dividendos cobrados y los límites de las plusvalías se podrán compensar una buena parte.
  8. Situación técnica: En la última actualización veíamos como el Santander se encontraba cerca a los máximos históricos descontando dividendos y advertíamos de señales muy optimistas en caso de superarlos. Sin embargo no ha sido así, apoyado sin dudas en las coyunturas comentadas en el punto 6. Como vemos en el gráfico semanal (tomado día 18 de septiembre de 2015) tiene un primer soporte en 4,85 y un segundo y tal vez más consistente en los 4,87. Un fuerte rebote que lo sitúe por encima de los 5,60/5,70 sería una gran noticia.
Cotización Banco Santander a 18/09/2015

Como conclusión, es imposible decirles si comprar o mantener en cada caso particular,  para eso os invitamos a contactar con Luis García Langa directamente en Aula Finanzas.

 

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