Hipoteca sin avales de BBVA

Conseguir en la actualidad una hipoteca sin avales es posible siempre y cuando cumplamos un perfil de cierta solvencia. Analizaremos en este artículo cómo conseguir este tipo de financiación hipotecaria y las condiciones de la hipoteca sin avales de BBVA.

Hipotecas más baratas pero más exigentes

Actualmente nos encontramos con una curiosa dicotomía:

  • Por una parte, los tipos de interés de los préstamos hipotecarios están más baratos que nunca. Y esto afecta tanto a las hipotecas a tipo fijo como las de a tipo variable. Esto es una gran noticia, con las debidas reservas a las hipotecas a tipo variable, ya que no sabemos qué pasará con el Euríbor en el futuro.
  • En el otro lado de la moneda, nos encontramos con que las entidades bancarias han cambiado mucho las exigencias para otorgar una hipoteca y además, normalmente por no más allá del menor valor entre el 80% del precio de compra y el 80% de tasación.

Esto supone que el solicitante debe aportar el 20% restante además de otro 10% (aproximadamente) para sufragar los gastos inherentes a la compraventa. Total, que nos plantamos en que tenemos que aportar un 30% de una cantidad que ya de por sí es elevada. Si ponemos como ejemplo la compra de una vivienda de 180.000 €, resulta que deberemos sufragar de nuestros ahorros unos 56.000 €. Mucho dinero, ¿verdad?

Hipoteca sin avales de BBVA al 80%

En el caso de disponer de ese importe, el BBVA ofrece en sus condiciones hasta un máximo del 80% sobre el valor del inmueble. Si el valor de compra venta es inferior al valor de tasación, se tomará dicho valor de compra venta.

Es decir, y al menos sin una negociación, por mucho que la tasación duplicase el precio de compra, el máximo que financian es el 80% del valor de compra venta del inmueble. Estos límites son aplicables tanto en su hipoteca a tipo fijo como a tipo variable como en la modalidad mixta. Las condiciones de las hipotecas BBVA en estos momentos son:

Hipoteca sin avales de BBVA fija

El tipo de interés nominal fijo que ofrece varía según la duración de la hipoteca. Cuánto menor el plazo, menor el tipo de interés.

Para una hipoteca a 25 años: Desde 2,30 % TIN, TAE 2,79% sin contratar productos ni cumplir otros requisitos. Podemos llegar hasta el 1,30 % TIN, 2,07 % TAE si domiciliamos una nómina de un importe superior a 600 € mensuales o una pensión de más de 300 € y además contratamos el seguro de hogar obligatorio con BBVA Allianz Seguros. Lo mismo con el Seguro de Amortización de Préstamos con BBVA Seguros.

En cuanto al resto de condiciones:

  • Hasta el 80% del valor de compra o tasación, tomando como referencia el banco el importe más bajo.
  • Plazo máximo: 30 años.
  • Sin gastos de notaría, gestoría, ni registro.
  • Sin comisión de apertura.

Hipoteca sin avales de BBVA variable

Las condiciones de la hipoteca a tipo variable BBVA son:

  • Desde Euríbor + 1,99 %, TAE variable 2,52 % (sin contratar productos) o Euríbor + 0,99 %, TAE variable 1,39 % domiciliando la nómina y contratando el seguro Multirriesgo Hogar con BBVA Allianz Seguros y un Seguro de Amortización de Préstamos con BBVA Seguros.
  • Hasta el 80% del valor de compra o tasación, tomando como referencia el banco el importe más bajo.
  • Plazo máximo: 30 años.
  • Sin gastos de notaría, gestoría, ni registro.
  • Sin comisión de apertura.

Hipoteca Casa Eficiente

La Hipoteca Casa Eficiente BBVA es una hipoteca a tipo fijo que bonifica aquellas viviendas con certificado de eficiencia energética A.

  • Tipo de interés a 25 años: 2,30 % TIN 2,79 % TAE (sin contratar productos) o hasta 1,30 % TIN 2,07 % TAE. Si domiciliamos la nómina y contratamos el seguro Multirriesgo Hogar con BBVA Allianz Seguros y un Seguro de Amortización de Préstamos con BBVA Seguros.
  • Hasta el 80% del valor de compra o tasación, tomando como referencia el banco el importe más bajo.
  • Plazo máximo: 30 años.
  • Sin gastos de notaría, gestoría, ni registro.
  • Sin comisión de apertura.

¿Por qué los bancos quieren operaciones con avalista?

Muy simple: porque quieren asegurar el cobro de las mensualidades al máximo. No olvidemos que si aportamos un avalista y nosotros dejamos de pagar, el banco puede acometer, incluso en primer lugar, contra dicho avalista. Y que éste responderá con todos sus bienes (dinero en cuenta, vehículos, vivienda) hasta que finalice la hipoteca.
Casi todos los bancos intentan colar la firma de una avalista a la hora de conceder una hipoteca, y lo más prudente es evitarlo a toda cosa.

Si nuestra situación laboral y económica no es muy boyante, puede que el banco ponga la condición del avalista sí o sí para otorgar la hipoteca. Esto suele suceder cuando se cumple alguno o varios de estos puntos:

  1. Nuestros ingresos mensuales superan el 40% de la mensualidad de la hipoteca.
  2. A pesar de que nuestros ingresos estén dentro de los límites, existe poca antigüedad en el trabajo (o en la actividad empresarial), lo que suele suponer otro obstáculo.
  3. Si necesitamos más del 80% de financiación.
  4. Si por una edad avanzada, superamos el límite establecido como fecha para acabar de pagar la hipoteca. En el caso del BBVA, esta edad está establecida en 70 años.

Si por el contrario gozamos de una posición económica holgada, dispondremos de más margen para negociar con el banco. No perdamos de vista que las entidades quieren asegurar el cobro de la deuda, no quieren quedarse la vivienda. Ya vivimos eso y hemos girado página.

¿Y con un bróker hipotecario independiente?

Siempre y cuando contemos con un mínimo de estabilidad laboral como para llevar a buen puerto la solicitud de una hipoteca, tenemos que contemplar la aconsejable opción de acudir a un bróker hipotecario independiente. Y no es porque éstos hagan magia, sino que los buenos brókeres de hipotecas, los que llevan años tramitando expedientes en diversas entidades, facilitan muy mucho el no andar mareando la perdiz y saber si nos van a dar una hipoteca o no. Y además, en qué condiciones. No olvidemos que una de las muchas ventajas de contar con un asesor independiente, es que si hay viabilidad, un buen bróker lucha y negocia con los departamentos de riesgos de los bancos para conseguir cosas que difícilmente están al alcance de un cliente bancario. Es decir, no sólo nos busca una hipoteca sino que nos busca la mejor hipoteca a la que podemos aspirar según nuestro perfil económico.

Otros aspectos, como incrementar un poco el porcentaje de la financiación en el caso de que la tasación salga muy bien, también es más viable si nos ponemos en manos de un bróker hipotecario. Además, éste nos explicará la posibilidad de aportar un hipotecante no deudor (hipoteca un segundo inmueble) en lugar de un avalista. Y tal vez sea precisamente este hipotecante no deudor el que nos saque las castañas del fuego, pero al menos, asumiendo un menor riesgo y estando perfectamente asesorados antes de tomar la decisión de firmar o no una hipoteca.

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