Los 5 consejos más importantes para ahorrar

¿Te gustaría ahorrar, pero no sabes como empezar? ¿Tienes la sensación de que no llegas a fin de mes? ¿Piensas que podrías apartar más dinero cada mes, pero no lo logras? No padezcas, te he preparado un artículo práctico con los 5 consejos más importantes para ahorrar. No representará un gran esfuerzo para ti, pero necesitarás dedicarle un poco de tiempo. Te aseguro que merece la pena. ¡Vamos allá!

#1 Haz un repaso exhaustivo de todos tus gastos

Lista todo lo que te gastas

Si quieres ahorrar, lo primero que necesitas es saber exactamente lo que gastas. Solo así podrás recortar en tus compras prescindibles y priorizar tu presupuesto.

Tienes que ser exhaustivo. Para ello te aconsejo que durante un mes sigas con tus hábitos de consumo, pero que conserves siempre un tique de lo que hayas gastado, por muy pequeño que haya sido. Cuando acabe este mes, repasa también tus extractos bancarios y lista uno a uno, por categoría, tus desembolsos.

Se parecerá a algo así

  • Hipoteca: 521€
  • Factura de la luz: 49€
  • Factura del agua: 42€
  • Gasolina: 81€
  • Gimnasio: 39€
  • Seguro del hogar: 120€
  • Alimentación e higiene: 224€
  • Bares: 26€
  • Restaurantes: 114€
  • Resto Ocio: 24€
  • Ropa: 42€
  • Comunidad: 45€
  • Diversos: 15€
  • TOTAL GASTOS MES: 1.342€

Anualiza las cantidades

Hay cuatro motivos de peso para que no te quedes solamente con los gastos del mes que has estudiado y razones en términos anuales.

  1. Algunos gastos que tienes que hacer durante el año no han surgido este mes. Por ejemplo, el seguro del coche lo pagaste en otro momento y no aparece en el listado anterior. Y tampoco está el mantenimiento del vehículo.
  2. Otros gastos, en cambio, se pagaron este mes, pero o eran excepcionales, o cubrían más de un mes. Puede ser el caso de la factura de agua (2 meses) o del seguro del hogar (anual).
  3. Algunos gastos varían mucho durante el año. Si usas calefacción eléctrica y aire acondicionado, tus facturas de invierno y verano serán mucho más altas que las de primavera y otoño. No puedes extrapolar sin más si quieres conocer mejor tu gasto. Lo recomendable sería mirar cuanto gastas anualmente.
  4. Ver las cantidades anuales ayuda a valorar lo mucho que puedes ahorrar en un periodo de tiempo relativamente corto. 12 meses son pocos, pero dan para mucho. Es lo mismo decir que el gimnasio te cuesta 39€ al mes que 468€ al año. Sin embargo, la posibilidad de ahorrar casi 500€ en un año es más impactante que la de ahorrar 40€ al mes.

Ahora tu lista de gastos se parece a algo así:

  • Hipoteca: 6.252€
  • Comunidad: 540€
  • IBI: 300€
  • Factura de la luz: 636€
  • Factura del agua: 270€
  • Gasolina: 1.100€
  • Seguro coche: 250€
  • Mantenimiento coche: 200€
  • IVTM: 70€
  • Gimnasio: 468€
  • Seguro del hogar: 120€
  • Alimentación e higiene: 2.700€
  • Bares: 300€
  • Restaurantes: 1.200€
  • Vacaciones: 1.000€
  • Resto Ocio: 250€
  • Ropa: 225€
  • Diversos: 360€
  • TOTAL GASTOS ANUALES: 16.241€

Analiza cada partida, sin prejuicios

Muy pocos gastos son intocables. Salvo los impuestos como el IBI, cualquier otra partida se puede intentar reducir, de una manera u otra. Una hipoteca se puede renegociar (pero tienes que analizar si te compensa). Los gastos de comunidad se pueden bajar si te involucras en la gestión. Las facturas de suministros también tienen un margen para reducción. Y eso sin contar con gastos que no son imprescindibles y se pueden racionalizar.

En mi blog Ideas y Ahorro tengo cientos de artículos con consejos para ahorrar. Si quieres bajar tu factura de la luz, ahorrar en la compra semanal, y mucho más, te invito a que visites el blog y descubras las muchas técnicas a tu disposición para reducir tus gastos.

Te aseguro que solo con saber cuanto te gastas para cada cosa, ya tomas decisiones. Piensas: «¿de verdad me gasto 500€ al año en eso?» y tomas medidas para gastar menos. Por eso es tan importante tener esa información.

#2 Págate a ti primero

El error que cometen muchas personas es dedicar sus ingresos a gastar, y luego, si eso, ahorrar lo que vaya a sobrar. En otras palabras, esas personas se pagan últimas.

¿Quién es más importante? ¿Tú o todo lo demás? Evidentemente, la persona más importante para ti eres tú mismo. Y te tienes que dar la prioridad que te mereces.

Pagarte a ti mismo primero significa establecer un mecanismo automático de ahorro para apartar de tu cuenta bancaria una cantidad cada mes. Esa cantidad ahorrada, luego la destinarás a tus objetivos financieros.

Todos los bancos tienen herramientas automatizadas, y puedes aprovechar productos como el PIAS (Plan Individual de Ahorro Sistemático). La cantidad la decides tú. Puedes empezar por 50€ al mes si normalmente no consigues ahorrar nada, e ir aumentado el importe a medida que veas que logras controlar tus gastos.

Es un sistema muy efectivo para las personas que tienen dificultades para ahorrar, porque como el dinero se quita de tu cuenta bancaria, sabes que no puedes contar con el y tienes que apañarte con lo que queda. Poco a poco, te vas acostumbrando y cuando te quieres dar cuenta, ya has ahorrado una cantidad significativa.

#3 Evita los créditos

Muchos inconvenientes, pocas ventajas

La mayoría de los préstamos a particulares aportan muy pocas ventajas y tienen muchos inconvenientes. Los usan habitualmente las personas que no han sabido ahorrar y quieren adquirir algo inmediatamente, o personas que no tienen reservas y se enfrentan a un gasto imprevisto.

El problema es que la mayoría de los créditos al consumo tienen un alto coste en intereses, y no evitan el esfuerzo financiero. Las personas ahorran a posteriori, pagando bastante más que si lo hubieran hecho antes.

Además, es muy fácil caer en un circulo vicioso. Los intereses reducen la capacidad adquisitiva, por lo que se hace más difícil ahorrar y es tentador recurrir a otro crédito más adelante, aumentando la bola.

Los peores créditos

  1. Los créditos más caros son los que permiten préstamos inmediatos de pequeñas cantidades para plazos cortos. El TAE de esos créditos puede superar fácilmente los 200%, pero no se nota mucho porque trabajan a plazos inferiores a 2 meses.
  2. Después están las tarjetas de crédito y los préstamos al consumo de mayor calado, que habitualmente tienen un TAE entorno al 20%, que parece poco al lado de los mini créditos que cité antes, pero es una barbaridad igualmente.
  3. Los préstamos para comprar un coche suelen ser un poco más baratos (TAE entorno al 10%). Pero igualmente, ¿para qué meterse en un préstamo con un tipo de interés alto si se puede comprar un coche de segunda mano mucho más barato? Y si se quiere un coche mejor, basta con ahorrar para el futuro.

La excepción: la hipoteca

La hipoteca no es un crédito como los demás.

  • A diferencia de los otros bienes, que pierden valor nada más se estrenan, por lo general la vivienda se revaloriza año tras año en paralelo con la inflación. El coste financiero de la hipoteca se ve entonces compensado, parcial o totalmente, por el crecimiento de precios.
  • Todos tenemos que vivir en alguna parte. Por lo general, si no se compra una casa, hay que pagar un alquiler igualmente.
  • Por esos dos motivos, el ahorro a posteriori que representa la hipoteca suele compensar. Lo recomendable es ahorrar primero un 20% del valor de la casa, y después solicitar una hipoteca para pagar el 80% restante.

Sin embargo, hay que tomar en cuenta varios factores antes de hipotecarse:

  • El precio de compra de la vivienda. Si se compra un bien inmobiliario más caro que su valor de mercado, o si la compra se hace en un periodo de burbuja, la revalorización que mencionaba antes no puede existir.
  • Los tipos de interés. Cuantos más altos sean, más interesa vivir de alquiler, ahorrando e invirtiendo.

Si tienes deudas, sáldalas

Hipoteca aparte, si tienes deudas de créditos al consumo, tarjetas de crédito o una letra para pagar el coche, te recomiendo que tomes medidas para saldarlas cuanto antes.

Cada vez que pagues un crédito, te liberas de pagar unas cuotas y unos intereses que van perjudicando tus finanzas. Lo bueno es que a medida que los vas saldando, se te hace más fácil cancelar los demás.

#4 Ten una hucha para emergencias

Antes explicaba como mucha gente cae en la trampa de los créditos al consumo porque no dispone de una reserva de seguridad para emergencias. Si no ahorras y vives al día, cualquier gasto extra que se te ponga en el camino hace temblar tu cartera.

Pero, como ya estás aplicando el consejo #2 de pagarte a ti mismo, te recomiendo que el primer destino de tu ahorro sea una cuenta donde vayas dejando el equivalente de entre uno y tres meses de tus gastos habituales. Lo dejo a tu criterio, porque sabes mejor las magnitudes de los gastos excepcionales que puedes tener.

¡Cuidado! Es una hucha para emergencias, no para caprichos. Si quieres ahorrar para un viaje o comprarte un jetski, genial, pero tendrás que establecer otra hucha para eso. La reserva para emergencias solo se usa en casos excepcionales e imprevistos. Y cuando se gasta una parte, hay que ahorrar para reponerla.

Te aseguro que es un paso muy importante para tu tranquilidad mental y la estabilidad de tus finanzas personales. Ya no tendrás que pasarlo mal si surge un gasto imprevisto.

#5 Saca rentabilidad a tus ahorros

Tu dinero trabaja por ti

Está muy bien ahorrar cada mes, pero dejar el dinero en una cuenta corriente es perder cada año el valor del IPC. Y además estás perdiendo la oportunidad de ganar más.

Si fueras capaz de ahorrar 10.000€ al año durante 20 años, invirtiendo con un 5% de rentabilidad anual acabarías teniendo 350.000€ en lugar de los 200.000€ que tendrías por haber dejado tu dinero en una cuenta.

Cuanto más pasa el tiempo, más te beneficia, porque existe un crecimiento exponencial de las inversiones. Eso sí, para que se note mucho tienes que ser muy paciente e invertir sobre periodos superiores a los 30 años.

Elige tus inversiones en función de tu perfil

  1. Lo recomendable es siempre diversificar tu patrimonio. No lo pongas todo en bienes inmobiliarios ni todo en bolsa. La idea es que, si algo ocurre en un mercado, como un crac bursátil o el pinchazo de una burbuja inmobiliaria, el resto de tus activos no se vean afectados. Igualmente, dentro de cada mercado, es recomendable diversificar los bienes.
  2. Infórmate muy bien sobre tus inversiones. Especialmente sobre los riesgos y sobre el funcionamiento. El desconocimiento lleva a tomar decisiones muy malas.
  3. Decide qué porcentaje de tus inversiones dedicas a activos de alta rentabilidad y riesgo y qué parte irá a inversiones más seguras y menos rentables. Eso depende del perfil de inversor de cada uno.

Me llamo Antoine Kerfant y me apasionan las finanzas personales. Desde el 2011 soy el redactor de ideasyahorro.com, un blog con consejos para ahorrar, métodos para ganar dinero, opciones para invertir y recomendaciones para buscar trabajo. Mi objetivo es ayudarte a mejorar la gestión de tu economía doméstica y acercarte a la libertad financiera.

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