Pedir hipoteca en 2017 es algo más asequible para una persona o familia que el año pasado, si tenemos en cuenta que los requisitos de riesgo se han suavizado un poco. Para saber qué tienen en cuenta los bancos a la hora de aprobar o denegar una hipoteca, puedes consultar el artículo de requisitos para conseguir una hipoteca.

Cuando vale la pena pedir una hipoteca

Antes de acudir a los bancos a pedir si nos aprobarán una hipoteca o contratar los servicios de un intermediario hipotecario, es más que recomendable que nos formemos. La guía de hipotecas que edité para iAhorro.com y la guía del Banco de España son dos formas geniales de empezar a coste 0. Si quieres invertir algo más de dinero, busca libros sobre hipotecas. Mi primer libro “La banca culpable” te puede servir de ayuda.




La formación hipotecaria te enseñará que nunca hay que pedir una hipoteca cuya cuota mensual supere el 30-35% de tus ingresos netos. Además, si contratar una hipoteca a tipo variable o mixto, deberás utilizar un valor del Euríbor alto para hacer simulaciones de cuotas, ya que en materia hipotecaria la prudencia siempre tiene que prevalecer. Este simulador del Banco de España permite hacer este tipo de cálculos.

Si bien en ocasiones es posible conseguir una hipoteca al 100% de compraventa e incluso financiar los gastos, si lo permite el 80% de tasación, es muy recomendable tener ahorros. No solo para poder pagar en efectivo los gastos y parte del precio de compraventa, sino para quedarnos una parte de ellos guardados, por si en un futuro tenemos problemas puntuales de pago y poder tirar de ellos.

Si tenemos buena estabilidad laboral o somos autónomos capaces de rentabilizar nuestro negocio hace muchos años, tiene sentido pedir una hipoteca en 2017.

Cuando no pedir hipoteca en 2017

Tan importante es saber conseguir un préstamo hipotecario como saber cuando ni pedirlo.

Si no tenemos capacidad o costumbre de ahorrar (gastar menos de lo que ingreso), endeudarnos a décadas vista no es una buena idea. Si uno no llega en ocasiones a fin de mes, puede atrasarse unos días en pagar el alquiler. Pero las hipotecas son obligaciones mucho más duras, que pueden implicar la pérdida de nuestro hogar y una deuda de por vida, si nos las podemos pagar.

Si sabemos que no somos muy responsables a la hora de devolver deudas o cumplir nuestros compromisos, ni se nos ocurra pedir una hipoteca. Es algo muy serio.

Cuando el banco nos pide que avalen nuestros padres, es una mala señal, o de que no tenemos una estabilidad laboral adecuada, no aportamos ahorros o, simplemente, que el banco no se fía de nosotros o quiere garantías excesivas a la hora de dejarnos el dinero. No es que nunca debamos pedir una hipoteca con avalistas, pero desde luego solo si nuestros padres entienden perfectamente que se ponen en la misma posición que los hipotecados a cambio de nada. Y, además, tienen los ingresos disponibles suficientes para pagar un tiempo las cuotas de la hipoteca si nosotros no podemos.

Pedir hipoteca en 2017: formación, prudencia, capacidad de pago y estabilidad de nuestros ingresos. Nada más, nada menos.

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