Para contratar la mejor hipoteca en base a tus posibilidades y el tipo de inmueble que deseas adquirir es importante tener en cuenta:

  1. La situación urbanística, jurídica y registral del inmueble. Una casa puede incumplir la legislación urbanística de la zona, no tener cédula de habitabilidad como uso residencial o estar en el Registro de la Propiedad nombre de una persona fallecida. Futur Finances te asesorará sobre todos estos aspectos y las posibles soluciones.
  2. El precio de compra-venta hay que negociarlo, pero lo primero que hay que saber es la hipoteca que nos concederá el banco y la tasación aproximada del inmueble.
  3. Para tener capacidad de negociación con el propietario de la vivienda, lo primero es tener pre-aprobada una buena hipoteca. Los expertos hipotecarios de Futur Finances tenemos mayor poder de negociación y mejores contactos bancarios, con lo que probablemente te podremos ofrecer una hipoteca mejor que la podrías negociar individualmente.
  4. Tasar la vivienda: las gestiones para que se tase la vivienda las realizaremos nosotros, sin que tengas que preocuparte de nada.
  5. Revisión de las condiciones del préstamo hipotecario y resto de escrituras relacionadas: antes de firmar una hipoteca, hay que revisar detalladamente la letra pequeña y resolver con nosotros todas las dudas que puedan surgirte.
  6. Firma ante notario: te acompañaremos el día de la firma de la escritura de compra-venta y del préstamo hipotecario, ayudándote y asesorándote durante todo el proceso.

La contratación de una hipoteca es la decisión financiera más importante de tu vida; no la dejes sólo en manos del banco.

Préstamos hipotecarios a medida

Puedes elegir las cuotas mensuales a pagar, seleccionando la mejor hipoteca entre una gran variedad de tipos, ajustando los pagos mensuales a tus ingresos y preferencias.

Algunos ejemplos de hipotecas disponibles en el mercado (en algunos momentos alguno de los tipos no es ofrecido por ninguna entidad):

  • Hipoteca con un plazo de hasta 40 años: Alarga el plazo a fin de pagar una cuota mensual más reducida (si bien acabarás pagando más intereses al final).
  • Cuota creciente: Empiezas pagando menos y cada año se incrementa la cuota entre un porcentaje determinado. Ideal para clientes cuyos ingresos previstos crecerán con el tiempo
  • Cuota final: Deja para la última cuota del préstamo un 20% o 30% del total de la hipoteca y reduce el importe de los pagos mensuales
  • Cuota blindada: Paga una cuota constante que no variará en toda la vida del préstamo. Aprovecha las ventajas de pagar un tipo de interés variable y una cuota constante como en las hipotecas a tipo fijo. En cada revisión de tipo de interés cambiará el plazo del préstamo hipotecario, no las cuotas mensuales
  • Hipoteca abierta: Un crédito a largo plazo con garantía hipotecaria, para la adquisición de la vivienda habitual; te permitirá volver a disponer de los importes amortizados, para cualquier necesidad financiera futura: reforma del hogar, compra de coche o plaza de garaje (el tipo de interés de las posteriores disposiciones suele ser superior al inicial, pero siempre más barato que un préstamo personal)
  • Carencia de capital: ¿Quieres pagar sólo intereses y dejar la amortización de la hipoteca para un futuro? Te ofrecemos hasta 40 años de carencia. Durante la carencia es como si pagases un alquiler, con la diferencia de que eres el propietario y te aprovechas del incremento de valor de la vivienda
  • Cuota mixta: Paga un interés compuesto de una parte variable y otra fija. Ya no tienes que elegir entre blanco y negro, el gris existe
  • Tipo fijo:La seguridad de saber que mensualidad vas a pagar durante toda la vida de la hipoteca

Fabricamos el mejor préstamo hipotecario adaptado a tus necesidades. Solicita información sin compromiso clickando en el botón:

 

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