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No hay que irse muy lejos para encontrar ideas para mejorar nuestro sistema de pensiones público. Un artículo en Cinco Días nos explica cómo funcionan tres modelos de pensiones en Europa que sí funcionan.
El % del último sueldo que se convierte en pensión, según datos de la OCDE trabajados por Belén Trencado de Cinco Días:
Veamos como funcionan otros sistemas de pensiones en Europa:

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Aprovechando que el jueves 26 de abril participo en un coloquio sobre el futuro de las pensiones, evento al que os invito a asistir si en esta fecha estáis por Mallorca, me gustaría compartir con vosotros algunas impresiones y más datos económicos sobre una pregunta que muchos ciudadanos se hacen en estos momentos ¿cobraremos nuestras pensiones en un futuro?

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En nuestra tarea de poner cifras al debate sobre la viabilidad del sistema de pensiones públicas, llega el momento de cifrar el gasto anual por pensiones en España y ponerlo en relación on otras magnitudes relevantes, como podría ser el PIB o el total de los presupuestos generales del Estado.

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Ya hemos mencionado las preguntas que debemos hacernos para centrar el debate del futuro de las pensiones y hemos cifrado el número de pensionistas en España, se cobran 9.573.282 pensiones contributivas,  454.496 pensiones no contributivas y 635.145 pensiones de clases pasivas (de funcionarios y militares, básicamente). Hay que tener en cuenta que el número de pensionistas es menor, ya que hay beneficiarios que cobran varios tipos de pensiones a la vez. A febrero de 2018 según los datos proporcionados por el INSS, en España hay 8.699.056 pensionistas que cobran alguna pensión contributiva:

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Cuando se habla del sistema de pensiones y su viabilidad, fijar el debate de forma racional implica tener en cuenta algunas magnitudes al respecto.
Veamos algunas de las fuentes de datos principales a utilizar. La Seguridad Social ofrece estas estadísticas sobre pensiones y pensionistas, con información muy útil para fijar las magnitudes del debate.

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El futuro de las pensiones públicas está de moda. Basta ojear las portadas online y en papel de los medios de comunicación generalistas, sea El País con ‘Llega la gran factura del baby boom‘, El Confidencial con ‘Menos populismo y más negociar‘ o El Mundo que en su portada recoge que ‘Empleo avisa: subir la pensión con el IPC requiere incrementos del IRPF del 20%’.

Qué el público se preocupe por los ingresos que tendrá cuando se jubile es una buena noticia. Lo malo es que lo que nos preocupa es si cobraremos una pensión, no cómo mejorarla.

De la lectura de estos tres artículos de portada de hoy podemos ya adelantar unas cuantas cuestiones para el análisis del futuro de las pensiones:
  • El peligro que supone para el futuro de las pensiones públicas la próxima jubilación de los nacidos en los años 60 y 70, el conocido “baby boom“, a partir del 2022:
  • La pirámide poblacional invertida, que implica que cada vez hay menos trabajadores para pagar los nuevos jubilados.
  • La posibilidad de financiar las pensiones con más impuestos y subiendo las cotizaciones sociales.
  • Que las pensiones suban en función del IPC.
  • Los bajos sueldos tras la crisis.
  • Las consecuencias posibles de la llegada de los robots a los diferentes sectores productivos.
Trataremos en próximos artículos cada uno de los puntos de debate fijados sobre el futuro de las pensiones públicas.

Esta mañana me levanto con la interesante crítica-reflexión de Marc Vidal sobre la más que dudosa capacidad de estimular el empleo de las medidas tomadas para reformar el marco jurídico laboral. Y es que la reforma no creará empleo, lo cual no quiere decir que no sea necesaria. Pero a corto plazo de crear empleo, poco o nada, que quede claro.

Si os interesa escucharme hablando del tema de las pensiones y la reforma laboral os dejo 15 minutos de divagaciones en Ona Mallorca, del día 14 de septiembre (en catalán):

Veamos ahora qué ha modificado la reforma:

1.- Indemnización por despido improcedente de 33 días por año trabajado (con un máximo de 24 mensualidades) para los contratos nuevos llamados de fomento de la contratación indefinida, que se podrá utilizar para los siguientes colectivos:

Parados:
De entre 16 y 30 años de edad.
Mujeres en múltiples situaciones
Mayores de 45 años
Discapacitados
Parados de más de 1 mes.
Desempleados que, durante los dos años anteriores a la celebración del contrato, hubieran estado contratados exclusivamente mediante contratos de carácter temporal, incluidos los contratos formativos.
Desempleados a quienes, durante los dos años anteriores a la celebración del contrato, se les hubiera extinguido un contrato de carácter indefinido en una empresa diferente.

Empleados:
Los temporales o los contratados por obra o servicio, según fechas, a los que se transforme en indefinidos.

2.- Límite temporal a la contratación por obra o servicio a 3 años, ampliable 12 meses más por convenio colectivo. Trascurrido este tiempo, el trabajador pasa a ser indefinido (siempre que el trabajador hayan realizado idéntica actividad y en el mismo puesto de trabajo).

3.- Se busca evitar el encadenamiento de contratos temporales, regulando que si en un periodo de 30 meses el trabajador temporal ha sido contratado un mínimo de 24 meses (por la propia empresa o por ETT), pasa a ser indefinido.

4.- Indemnización de 12 días por finalización de contrato por obra o servicio, y también 12 días para la indemnización por finalización de contrato temporal,  que se instaura de manera gradual (hasta el 2015 que será de 12 días).

5.- Se mantiene la regulación del contrato indefinido ordinario.

6.- El FOGASA aportará 8 días en las indemnizaciones por despido por las causas del artículo 51 (EREs) y 52 (por causas objetivas) del Estatuto de los Trabajadores (no a los despidos disciplinarios). Se deja pendiente de regulación la creación del denominado “modelo austríaco“, modelo de capitalización individual que se mantendrá durante toda la vida laboral del trabajador (qué se podrá utilizar en caso de despido, para completar la formación del trabajador bajo determinadas condiciones o se cobrará en el momento de la jubilación).

7.- Se da una nueva redacción a las causas del despido colectivo por razones técnicas, organizativas o de producción:

Se entiende que concurren causas económicas cuando de los resultados de la empresa se desprenda una situación económica negativa, en casos tales como la existencia de pérdidas actuales o previstas; o la disminución persistente de su nivel de ingresos, que puedan afectar a su viabilidad o a su capacidad de mantener el volumen de empleo. A estos efectos, la empresa tendrá que acreditar los resultados alegados y justificar que de los mismos se deduce la razonabilidad de la decisión extintiva para preservar o favorecer su posición competitiva en el mercado.

8.- Se regula las ETT puedan actuar como entidades colaboradoras de los servicios públicos de empleo.

La reforma no creará empleo a corto plazo, en realidad puede destruirlo. A medio y largo plazo esperemos que ayude a las empresas a crear empleo estable.

La medida estrella a mi modo de ver, la introducción de un sistema similar al austriaco, se deja para una regulación futura, lamentablemente.

Hace apenas unos años defender que la educación que adquiere una persona en su juventud y la formación continua durante toda la vida laboral es el pilar para conseguir una vida prospera ponía al orador en una posición más de iluminado que de persona realista. Lo inteligente era ganar dinero rápido, no estudiar. ¿Para qué estudiar tantos años si gano más de camarero o en la obra? o peor aún, se promocionaba el enriquecimiento rápido a cualquier precio.

La formación es la base de una economía con futuro. Simple. Formación en escuelas, en institutos, en universidades, en centros de formación profesional, en la empresa, la autodidacta y cualquier otra que pueda uno imaginar. Esperemos que está crisis deje bien claro que sin el esfuerzo de aprender no hay empleo que cien años dure.

La formación o la capacidad de diferir la gratificación

Por otra parte hemos comentado en Actibva que la reforma de las pensiones en España es inminente, no por capricho del gobierno, más bien por la necesidad imperativa de cambiar el sistema y adaptarlo a la realidad de una población cada vez más envejecida y con una esperanza de vida más alta.

Nuestro sistema de pensiones es obligatorio, contributivo y de reparto, lo que en palabras menos técnicas significa que nos queramos jubilar o no debemos aportar parte de nuestro sueldo para este fin y que lo que nos retienen en este concepto de la nómina se utiliza para pagar las pensiones de los jubilados actuales.

Si cada vez hay más pensionistas con una mayor esperanza de vida y menos jóvenes que se incorporan al mercado laboral, los costes del sistema aumentan y los ingresos se resienten. No hace falta ser economista para prever problemas en el sistema si no se hace nada.

¿Estamos pensando en nuestra jubilación?

Confieso que a veces la imagen vale más que mil palabras. Y a mi esta imagen me inspira, cosas del arte corporal y el barro de las termas de Panimavida, supongo.

La imagen es una alegoría de cómo se ven las pensiones públicas en el futuro. Negras.

Estuve invitado por una buena amiga que trabaja en Mapfre a una Jornada sobre Pensiones Privadas, en la que el DG Comercial de Mapfre Vida presentó un estudio/encuesta de esta entidad bajo el título “Situación económica actual y futuro de las pensiones

Mapfre Informe Pensiones 2010

A los interesados en profundizar sobre el tema les invito a ver la encuesta con tranquilidad. Yo destacaría de la jornada algún punto que puede ser llamativo para todos:

En el 2010 un 17% de la población tendrá más de 65 años en España.

En el 2049 se estima que un 32%, con lo que España junto a Japón será uno de los países más envejecidos del mundo.

Si las pensiones se basan en que los trabajadores activos pagan las mensualidades de los jubilados, no hace falta ser economista para ver el problema grave que tenemos en España.

Actualmente hay 1 pasivo por cada 4 activos (y se está equilibrado, es decir, necesitamos 4 personas trabajando por jubilado para que el sistema de pensiones públicas funcione).

En el 2049 se calcula que la relación será de 1 pasivo por 1,6 activos. Imposible pagar las pensiones. Crudo pero real.

No le va a quedar más remedio al Estado Español que reformar las pensiones. Las vías son limitadas:

  • Reducir el gasto en pensiones: Retrasar la edad de jubilación (de momento ya se ha alargado a los 67 años), alargar los años de cotización exigidos, calcular la jubilación correspondiente en base a nuestra cotización durante toda nuestra vida (y no durante los últimos 15 años cómos se hace ahora) y medidas similares.
  • Incrementar los ingresos: Aumentar la cotización de empresas y trabajadores a la Seguridad Social (inviable en época de crisis) o incorporar antes a los jóvenes al mercado laboral (cosa ya de por si complicada y que puede perjudicar en otros aspectos a la economía, por ejemplo reduciendo los años dedicados a formación).

Se intuye que dada la reducida capacidad de maniobra que se tiene, la reforma de las pensiones que veremos en un futuro no muy lejano va a ser a peor para los futuros jubilados. No vale esconder la cabeza, no nos queda otra que buscar alternativas financieras para asegurarnos una pensión digna cuando nos toque llegar a la jubilación.

Admito que el post es lúgubre, por eso os he puesto la foto, que alegra el espíritu.

Imagen | Antífama, flickr