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Descubro este interesante corte de radio de Politeia, gracias a un compañero de Facebook, Luis Fernando Massa.
En el siguiente corte se trata de forma muy sencilla, precisa y técnica las bases para poder «ganarle al banco» (recomiendo visitar el blog de Luis Fernando Massa).
Se empieza hablando de la importancia de tener una ley de segunda oportunidad para el deudor hipotecario de buena fe; primero se explica el fracaso de la normativa concursal, para evitar el cierre de empresas y, además, es inútil para las familias que se quieran acoger a la Ley Concursal.
Los ejecutados (hipotecarios) se ven excluidos del sistema financiero y, además, del sistema tributario. Estas personas, por ejemplo, no podrían iniciar un negocio y recuperarse, ni cobrar sueldos por encima del salario inembargable.
Por otra parte se habla de la inutilidad de constituir una sociedad limitada en el caso del endeudamiento bancario, ya que las entidades financieras exigen siempre el aval de socios o administradores. Con lo cual, las principales deudas suelen recaer contra el patrimonio personal de los empresarios.
Curiosamente coinciden con mi apreciación de que la normativa bancaria es tutelada por las propias entidades financieras. Son juez y parte, en definitiva. Como siempre cito, un catedrático de derecho mercantil empezó sus clases de derecho bancario con la frase:
 – El derecho bancario en España es el derecho más mafioso que existe.
Una visión del problema hipotecario que recomiendo fervientemente escuchar con atención:

Nuestro sistema de pensiones corre un grave peligro de supervivencia. Hace décadas que los expertos alertan de que un sistema de reparto como el que tenemos (se pagan a los jubilados con los ingresos de los empelados), en una sociedad con una pirámide de población invertida (cada vez más gente mayor), con un sistema productivo que no crea empleo, ni de calidad ni de baja cualificación (más de 6 millones de gente que quiere trabajar y no puede es algo inaudito), tiende al colapso.
Pero nuestros políticos, pasados y presentes, han preferido no enfrentar de forma valiente la reforma. Y ahora pretenden que nos jubilemos cada vez a una edad mucho mayor. Jubilarse más tarde no tiene el porqué ser malo, si la persona sigue siendo productiva y su trabajo le aporta bienestar (no lo olvidemos), pero depende de que a cierta edad pueda trabajar. Y, además, que el sector productivo ofrezca trabajo para la gente mayor. Si pretendemos tener una fuerza futura de empleo en taca-tacas, tendremos que generar otro tipo de empresas, que les proporcionen empleo. Salvo que nuestros Gobiernos pretendan que la gente mayor se muera de hambre en las calles.
De los taca-tacas, de la pésima situación y valoración de los autónomos, de la crisis, de las reformas anunciadas en el último Consejo de Ministros, hablamos Toni Alcover, Ariza, J y un servidor, parte en castellano y parte en catalán, en la Tertulia de economía de IB3 Ràdio, que podéis escuchar en el siguiente player:

Una nueva estrategia de la casta política que nos ha tocado sufrir para no hacer lo que tienen que hacer, que es legislar para el bien de los ciudadanos, es culpabilizar a los afectados por las hipotecas, a las víctimas  en definitiva.
Está claro que hay que defender siempre que las manifestaciones sean pacíficas, que la indignación se canalice de forma serena e inteligente. Sin embargo,  no me extraña que los cientos de miles de personas desahuciados sin piedad quieran que su voz se oiga clara y fuerte. Y los políticos, nuestros servidores públicos, han de escuchar al pueblo, no a los banqueros. Y si les gritan demasiado, que procuren entender lo que les vociferan. Que el que grita es el que decide con su voto. Tomen nota, por el bien de todos.
Del drama de los desahucios, de las participaciones preferentes, de la austeridad en España (y de los 150.000 millones de euros que Daniel Lacalle dice que podemos ahorrarnos recortando en políticos y administraciones), del turismo en Baleares y de la imputación hoy de la Infanta Cristina, hemos hablado hoy en la tertulia de Es Radio Mallorca, en catalán:
La gestión de la crisis chipriota por parte de los «amigos» de la Troika ha sido, cuanto menos, penosa. O estamos en una Unión Monetaria y, de una vez, en una verdadera unión fiscal, o cada uno se va con paso firme a su casa.
Lo que no puede ser es que no se controle en absoluto lo que hace cada país y, cuando los desastres florecen, se les deja parasitar todo el jardín europeo. Necesitamos de una vez por todas una unión económica y política, o el ahorro en euros no será una opción seguro como debe ser.
Para empezar, ni tenemos aún unión bancaria ni Fondo de Garantía de Depósitos a nivel de toda Europa, mínimos para que podamos llamar europeo a nuestro sistema financiero. Que la seguridad de los depósitos y cuentas de menos de 100.000 euros se cuestionen cada dos por tres, es arrojar gasolina al fuego de inquietud en el que viven los ciudadanos ahorradores día a día.

De la crisis chipriota, de la austeridad en España y del despropósito hipotecario actual hemos discutido hoy en el programa «El Faristol» de IB3 Radio, algunos tertulianos en castellano y otros en catalán. Os dejo el corte de radio, que espero os resulte interesante y ameno:

Suelo comentar una anécdota de un profesor de derecho bancario que tuve, catedrático en derecho mercantil, sobre su opinión sobre el derecho bancario. Casi literalmente nos decía:
– El derecho bancario es el derecho más mafioso que existe en España.
Entrar en la UE ha modernizado parte de la legislación, por fortuna. Y sin duda la sentencia del Tribunal Europeo puede revolucionar nuestro ordenamiento jurídico hipotecario, del año 1946.
En esta tertulia en Onda Regional de Murcia, invitado por Antonio García Guerrero, hablo de este tema, de mi libro «La banca culpable» y de la constatación de que no vivimos en un país moderno y democrático, dado que no hay una verdadera división de poderes.
De todo ello y mucho más hablamos en el siguiente corte de radio:

 

Hay un tema que jurídicamente podrá ser muy discutible pero que a nivel de justicia creo que es evidente que se trata de la carga de la prueba en la comercialización de participaciones preferentes y otros productos tóxicos, en terminología de mi libro «La banca culpable«.
Dado que ningún ahorrador conservador hubiera invertido parte de sus ahorros (ni mucho menos todos) en un producto híbrido, complejo y perpetuo, quién debería demostrar el proceso de venta correcto debería ser la banca, no los afectados.
De este tema y otros relacionados con mi libro hablé ayer en Gestiona Radio:

También os dejo una nueva entrevista en El Confidencial, titulada «Son comerciales y hay que saberlo«. Entre otras preguntas que respondo podría destacar algunas soluciones que formulé en cuanto a la normativa hipotecaria:

Ley de quiebra. Para que una mala praxis bancaria no represente un riesgo sistémico, es necesario “crear una normativa en la que se diga que si un banco va a la quiebra por su mala gestión no pueda ser rescatado con dinero público. Si esto sigue sucediendo, lo que haremos es dar incentivos a los directivos para que sigan arriesgándose”.


Asunción de responsabilidades. “La responsabilidad de la venta masiva de productos complejos a clientes con un perfil de ahorradores, de la quiebra de bancos o de actuaciones negligentes debe ser asumida. Los responsables, si realmente han tenido la culpa al engañar a los clientes, deben pagar con su patrimonio”.


Modelo de sucursal doble. Para Monserrat, todos los bancos deberían tener dos tipos de oficinas. Una para ahorradores, donde se otorguen créditos y se vendan productos financieros simples, y otra para inversores en las que se vendan productos de riesgo. Estas segundas “deberán estar más supervisadas y se debería exigir a los empleados un buen nivel formativo y una capacidad para asesorar alta”.


Ley de segunda oportunidad. Esta norma, dice el economista, “es básica para evitar que una familia no pierda su casa y que el banco no sufra demasiado las consecuencias. Esto debería hacerse a través de la ley concursal, en lugar de un código de buenas prácticas. De este modo, dependerá de la voluntad del juez y no del banco, como ya se hace en otros países. No puede ser que un juez esté incapacitado para paralizar una ejecución hipotecaria si hay indicios de cláusulas abusivas o de mala fe a la hora de vender un producto complejo o una hipoteca”.

Para ser más concretos, su autor en la radio, que mi libro de momento no habla.
La verdad es que la editorial está haciendo un trabajo magnífico de promoción, con múltiples apariciones en prensa, radio e incluso TV.
Estoy explicando el contenido y la finalidad del libro «La banca culpable» y, además, expandiendo el mensaje de que la cultura financiera  a nivel de calle es vital, lo verdaderamente útil del mensaje.
Os dejo algunas de mis intervenciones radiofónicas, esperando que alguna sea de vuestro interés.

A partir del minuto 11.30:

Como en casi cualquier pregunta de economía, la respuesta es «depende». Depende del tipo de austeridad, del momento en que se aplica y de la economía del país que la experimenta.
Si la austeridad son medidas encaminadas a gastar eficientemente en sectores útiles para el país, reduciendo gastos superfluos o innecesarios y mejorando la productividad del sector público, la austeridad puede ser bienvenida. A largo plazo, no se puede gastar más que lo que se ingresa. Pero si la austeridad es reducir de forma indiscriminada en materias que no deberían sufrir una poda descontrolada, entonces es, desde mi punto de vista, mala.
Igualmente el momento en que se aplican las medidas de austeridad es importante, además de la situación económica del país. Con un 26% de paro en España, recortar sin invertir en la reconversión de la economía española es, probablemente, construir una autopista al Infierno.
De austeridad y crecimiento hemos charlado este viernes en «El Faristol» de IB3 Ràdio, parte en castellano y parte en catalán:
La intervención del Banco de España en favor de las entidades financieras no deja de asombrarme. Ahora resulta que quiere que los bancos limiten la remuneración de cuentas y depósitos. Un 1,75% si son a menos de un años, un 2,25% hasta los dos años y para tres años en adelante un 2,75%.
La medida es tan discutible que ni se ha plasmado por escrito, al menos de momento. A los bancos con fuerte marca, con una base de cliente asentada, es a los que puede beneficiar esta flagrante actuación anti-competencia. A los bancos nacionalizados, que sería uno de los agentes que se supone quiere beneficiar el Gobierno, no lo acabo de ver. ¿Quién contratará un depósito con entidades menos solventes si ofrecen el mismo reducido interés que las saneadas?
Los ahorradores conservadores pierden, los endeudados actuales nada ganan, los futuros tampoco me parece que se vena beneficiados. Sería el Gobierno, a cambio de que los bancos le compren más deuda pública, los segundos ganadores.
Una medida que me parece negativa y sin justificación económica suficiente, de la que opino como director editorial de iAhorro en Gestiona Radio de este pasado jueves 17 de enero de 2013.
Parece ser que el viernes 21/12/2012 no ha sido el día elegido por el discutido Armagedón previsto por los mayas. Tal vez los dioses prefieran hacernos sufrir en vida esta crisis económica y ética, que enviarnos al otro barrio dimensional.
En todo caso, el equipo de editores de iAhorro dimos algunos pistas de en qué invertir si catástrofes naturales, genéticas o de cualquier otra índole arrasaban la faz de la Tierra.
@LuisGarciaLanga de Aula Finanzas y experto independiente de la comunidad de iAhorradores, publicó un interesante artículo en Expansión.com titulado «Inversiones ante el fin del mundo«.
@AlGallardo editor de iAhorro nos cuenta «Cómo aprovecharse de las catástrofes» en los medios de Editorial Prensa Ibérica.
Del fin del mundo que llega sin llegar, de la separación de Catalunya que algo similar le pasa y, del mismo tipo de fenómeno que le ocurre al rescate de España, he opinado en la tertulia de economía de cada viernes en IB3 Ràdio, programa «El Faristol»: