Para empezar a explicar cómo es la operativa en acciones, es importante saber qué son y la relevancia real que tienen. Las acciones se pueden definir como porciones de una Sociedad Anónima (en otros casos se denominarían participaciones); por lo tanto el titular o accionista es propietario a pleno derecho de la empresa en la proporción de las acciones que tenga respecto al Capital Social de la misma.

Normalmente, para poder negociar estos “fragmentos de propiedad” se necesita buscar al comprador o vendedor, redactar un contrato, desplazarnos a un notario, pagar unas tasas… con los inconvenientes y gastos que esto genera; sin embargo, en el caso de algunas empresas todo se simplifica espectacularmente, pudiendo comprar y vender sus acciones muy fácilmente a través del Mercado de Valores “La Bolsa”. Se trata de las acciones de empresas cotizadas.

Gracias a la Bolsa, podemos, por lo tanto, comprar acciones de estas empresas, tanto nacionales como internacionales, obteniendo todos los derechos sobre la misma, en la misma proporción que el accionista mayoritario y con las mismas condiciones para acudir a ampliaciones de capital, cobrar dividendos, incluso acudir a Juntas de Accionistas…. para posteriormente, si se desea, venderlas con la misma facilidad.

Hay multitud de factores que hay que tener en cuenta a la hora de invertir en acciones y en mercados financieros en general:

Saber cuánto se está dispuesto a perder

Es la primera pregunta que hay que hacerse, ya que toda la operativa será en función a esta respuesta y si es “cero” no se debe invertir en bolsa, por el simple motivo que en algunos momentos la Bolsa baja, en ocasiones mucho, y de esas veces, algunas nunca llega a subir.

Pues bien, la Bolsa nos da la posibilidad de controlar esta pérdida, sin tener que hacer un seguimiento diario.

Conocer los tipos de órdenes que se pueden poner

La Bolsa nos da muchas posibilidades de operativa, y no solo tenemos que comprar o vender al precio al que esté en el momento. Las órdenes más utilizadas son:

  • A mercado: La orden se hace al precio al que haya contraparte, por lo tanto si es compra, al precio al que se estén vendiendo acciones; y si es una venta, al precio al que se estén comprando.
  • Limitada: Es una orden a un precio mejor al que está en ese momento, por lo tanto, si es una compra, la orden es más barata, y si es una venta más cara. Este tipo de órdenes permite una ventaja en la inversión, pero existe el riesgo de que nunca se llegue a ejecutar la orden.
  • Stop: Es el tipo de órdenes que nos permite limitar la pérdida; lo más común es que sea orden de venta (en caso de ser conocedor del mercado se puede usar también para comprar). Por lo tanto, se venderá la acción cuando haya una bajada determinada de la cotización. Un stop en sí mismo, no es una orden de venta, sino que es una señal que dispara una orden en el momento en que el precio de la acción pasa por el del stop; esto provoca que haya dos tipos de stops:
    • Stop a mercado: Cuando el precio pasa por el stop se genera una orden a mercado.
    • Stop limitado: Cuando el precio pasa por el stop se genera una orden limitada al precio al que se indique.

Aprende a invertir en acciones con Aula Finanzas y Luis García Langa.

 

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