Foto de cálculos de un inversor

A través de nuestro colaborador, Luis García Langa, experto en mercados financieros y formador de AulaFinanzas.com, podemos ofrecerte todo tipo de ayuda, de forma profesional e independiente, si quieres invertir en los mercados financieros.

Estos mercados tienen un abanico muy amplío de opciones de inversión, y no solo en España, ya que en la actualidad es igual de sencillo operar en mercados internacionales que en el nacional, destacando estos como los más habituales:

Inversión en Deuda Pública

Son emisiones de deuda, tanto a corto como a largo plazo, emitidas por entidades públicas, ya sean Estados, como, en el caso de España, Comunidades Autónomas.

Invertir en Deuda Privada

También son emisiones de deuda, pero en este caso de empresas privadas; por lo tanto la garantía es la propia empresa que lo emite.

En esta familia de productos, hay que distinguir las emisiones convencionales que tienen un vencimiento y un cobro de cupón garantizado, de la “deuda híbrida”, que tienen un riesgo muy elevado (subordinadas, preferentes, convertibles…).

Estrategias de inversión con acciones

Las acciones o valores bursátiles son porciones del capital social de una empresa; su negociación se hace a través de las diferentes Bolsas mundiales, con las ventajas que ello supone: Liquidez inmediata, posibilidad de poner varios tipos de órdenes (limitadas, stops…), establecer estrategias de inversión complejas, etc.

Fondos de inversión

Son carteras de activos de inversión que pueden variar en función del riesgo y el objetivo de rentabilidad que busca el gestor. Podemos encontrar desde fondos de deuda a muy corto plazo a fondos de renta variable y adaptarlo a una cartera de ahorros de un inversor. Dentro del riesgo también se puede invertir en fondos de un sector o una zona geográfica específica de tal manera que se pueden comprar participaciones de un fondo de bolsa española, de biotecnología o de deuda en dólares.

La inversión en fondos ofrece ventajas a los inversores:

  1. Diversificación: Es muy fácil hacer carteras muy diversificadas con poco capital, ya que la mayoría de los fondos no requieren de un capital mínimo, pudiendo, por tanto diversificar entre diferentes riesgos, sectores, países y otras variables.
  2. Gestión profesional: Los fondos están gestionados por gestores profesionales que deberían ofrecer más rentabilidad que la cartera de una persona sin conocimientos; eso sí, hay que analizar bien y comparar ya que no siempre ocurre, bien por mala gestión o por falta de independencia del gestor.
  3. Facilidad de seguimiento: El inversor en ningún momento pierde capacidad de seguimiento, ya que es muy fácil ver la cartera, gráficos o rentabilidades.
  4. Fiscalidad óptima: Las personas físicas pueden hacer traspasos entre fondos, sin que fiscalmente genere una plusvalía o una minusvalía; por lo tanto, podemos elegir cuando tributar adaptándolo a la medida de nuestras necesidades, capitalizando además los pagos que haríamos si fuera otro producto financiero.

En el siguiente vídeo el experto financiero explica las bases de los fondos de inversión en el 2016:

ETF’s

Es un híbrido entre acciones y Fondos de Inversión; de hecho responde a las iniciales de “Exchange Traded Funds” (Fondos cotizados), así que tienen características comunes a los dos:

  1. Cotizan en las Bolsas igual que las acciones, por lo tanto podemos beneficiarnos de la liquidez inmediata y de los tipos de órdenes diferentes que acepte el mercado.
  2. Son herramientas óptimas para diversificar, ya que replican índices (incluso lo pueden hacer inversamente), pero no disponen de las ventajas fiscales que tienen los fondos convencionales.

Derivados (opciones y futuros, warrants, CFD’s)

Como la propia palabra indica, son productos derivados de algún activo real (llamado subyacente), que se negocian en las diferentes Bolsas Mundiales en base al precio del subyacente; puede haber referenciados a materias primas, acciones, deuda, tipos de interés, divisas…

Son productos extremadamente complejos que tienen una característica común en todos ellos: están apalancados, es decir, para realizar una inversión, únicamente hay que aportar una parte de la misma, por lo tanto, las pérdidas o las ganancias se multiplican respecto al activo real.

En esta familia, hay varias clases diferentes (opciones, futuros, warrants…), los últimos en llegar a España han sido los CFD’s, que sin embargo tienen una tradición ya larga en países como Estados Unidos e Inglaterra.

Los CFD’s son “Contratos por Diferencias”, por los que el propietario del CFD lo que tiene realmente es un contrato por el cual, gana o pierde la diferencia del precio entre el momento de compra y el de venta; poseyendo además todos los derechos económicos que tiene el activo (cobro de dividendos…) pero no políticos (no hay derecho a voto…).

Algunas características de los CFD’s y de algunos otros derivados son:

  1. Apalancamiento: En algunos casos llega a ser de 1×200 (es decir para invertir por valor de 200Euros, nos exigen solo 1). Esto hace que este tipo de productos tenga un riesgo adicional, lo que aconseja tener una formación exhaustiva sobre el mismo.
  2. Posibilidad de abrir posiciones cortas: Es decir “vender antes de comprar”, por lo tanto si baja el precio, se obtienen ganancias.
  3. No tienen un vencimiento: El único derivado que tiene esta característica es el CFD; el resto vence en una fecha determinada.
  4. Los derivados, son instrumentos muy potentes de especulación, pero también lo son de cobertura, es decir, lo podemos usar como si fuera un seguro ante futuras pérdidas de una cartera de acciones (o de otros instrumentos financieros).

Planes de pensiones

Al igual que los fondos de inversión, son carteras de activos de inversión, pero además de las ventajas de los fondos convencionales, tienen la de poderse reducir las aportaciones a la Base Imponible del IRPF, con unos límites preestablecidos por la Ley.

Te enseñamos a invertir

Viendo, la cantidad de productos, evidentemente, es imposible que todo el mundo sea un experto en la materia, pero no por eso debe dejar de aprovechar las oportunidades que tenemos, y menos aún invertir en base a opiniones o recomendaciones interesadas.

Precisamente por esto, hemos puesto en marcha esta colaboración en la que te queremos ayudar a que sigas una serie de principios básicos para poder optimizar tus ahorros:

  • Formación adecuada a cada producto
  • Elaboración de una táctica personalizada.
  • Búsqueda del producto adecuado.
  • Planificación estratégica teniendo, además, en cuenta la fiscalidad.
  • Seguimiento de las inversiones.

Si quieres más información visita y rellena tus datos, sin compromiso en el siguiente formulario.