Invertir en renta variable es históricamente la opción más rentable para los ahorradores, sin embargo es frecuente oír frases como “siempre que invierto en bolsa pierdo”, “la bolsa es para ricos” o “en bolsa solo ganan los más poderosos”, el motivo principal es que los pequeños inversores cometen alguno de estos errores:

1.- Falta de formación:

Hay una máxima en bolsa: “no invertir en lo que no se conoce”, pues en muchos casos, desgraciadamente, las personas que se lanzan al mercado bursátil lo hacen sin conocer aspectos tan fundamentales sobre la operativa como “por qué se cambian el precio”, “qué es un libro de órdenes” “qué tipos de órdenes se pueden poner” , “horarios de negociación”, “tipos de órdenes que se pueden introducir”, “cómo afecta fiscalmente”, o algunos que pueden afectar directamente a la elección de una cartera como conocimientos de análisis técnico o fundamental, funcionamiento de dividendos…. lo que hace que disminuyan mucho las probabilidades de éxito.

2.- Pensar que la bolsa siempre sube:

Como hemos comentado en la introducción, estamos hablando del mercado más rentable, sin embargo que estadísticamente sea cierto, no quiere decir que siempre pase, de hecho hay empresas que directamente quiebran haciendo perder todo el capital al inversor.

Incluso diversificando existen ejemplos en los que no siempre ha subido: el Nasdaq es muy posible que nunca llegue a los niveles de 2000 y el Nikkei alcanzó sus máximos en 1990; y estamos hablando de índices en las que se integran algunas de las compañías más relevantes y potentes del planeta.

3.- No hacer un seguimiento de las inversiones:

Este error va muy ligado al anterior: es muy común comprar una cartera con la única estrategia de “cobrar dividendos y si baja ya subirá”, pues como hemos visto hay ocasiones en los que nunca se recupera (el error se multiplica si se compra más para rebajar precio), y en el caso de hacerlo puede pasar tanto tiempo que se pierdan otras oportunidades de inversión.
Con un seguimiento periódico básico, en función del horizonte temporal, se pueden evitar, al menos, grandes crashes bursátiles que tiren por tierra el valor de los ahorros.

4.- No se pierde hasta que se vende:

Hay quien se resiste a vender acciones que están en pérdidas, sin tomar conciencia que reinvirtiendo el líquido resultante en otro activo con mejores perspectivas se puede recuperar antes el capital inicial; además, fiscalmente hablando puede resultar beneficioso.

5.- No tener paciencia:

Es la antítesis de los puntos anteriores, se trata de especuladores que revisan su cartera con mucha más frecuencia de lo que su horizonte temporal aconseja, por lo que emocionalmente sufren más de lo necesario, por no decir que toma decisiones erróneas, por ejemplo, vendiendo cuando se producen variaciones insignificantes, ya sea en pérdidas o en beneficios.

6.- “Engancharse” a la bolsa:

Es un error muy ligado al punto anterior y que provoca una operativa enfermiza que genera errores continuos: prisa por comprar para recuperar una pérdida anterior, lo que motiva que éstas aumenten exponencialmente.

Al tratarse de un problema de ludopatía, además de económicamente afecta internamente en aspectos psicológicos y, lo que puede ser peor, a su entorno familiar.

7.- Dejarse llevar por pánico e euforia:

Es muy humano que las emociones se contagien, y en muchos casos, sobre todo los pequeños se mueven en masa, es decir cuando se avivan subidas bursátiles todo el mundo quiere comprar para ganar, al igual que cuando hay movimientos bajistas, aunque éstos sean irracionales se huye de las bolsas.

Para hacernos una idea de este error, hay que saber que un tipo de operativa de algunas gestoras (inversiones profesionales) se basan en esta idea: cuanto más estén invertidas las familias o mejores sean los indicadores de confianza ellos venden ya que consideran que se anticipa un final de tendencia alcista y viceversa.

8.- Falta de humildad:

Hay tres aspectos en los que influye:

  1. No buscar formación ni asesoramiento, ya que consideran que, leyendo noticias o algún blog o el que más un libro, es fácil ganar dinero en bolsa.
  2. Pensar que se está por encima del mercado, incluso hay personas que creen que hay noticias que solo ven ellos y nadie más se da cuenta “las aerolíneas subirán en julio porque en verano la gente viaja más” o “en invierno hay que comprar eléctricas porque se consume más”
  3. No reconocer los errores y pensar que la operativa es buena pero justo en ese momento “el mercado ha ido en mi contra”.

9.- No tener una estrategia y una táctica que la desarrolle:

Toda inversión tiene que tener una hoja de ruta: horizonte temporal, riesgo que se puede asumir, objetivo de rentabilidad y unos instrumentos para llevarla a cabo: bróker con el que operar, tipo de análisis que se va a utilizar, cómo hacer un seguimiento… la falta de este plan hace que la inversión sea a “ciegas” y sin sentido.

10.- No revisar la operativa:

Como en cualquier aspecto de la vida se puede ir mejorando y la bolsa no es menos: revisando las operaciones (es aconsejable llevar un “diario” escrito que explique las motivaciones de las compras y ventas) se puede optimizar la estrategia, detectar errores… que hagan mejorar las rentabilidades en el futuro.

Luis García Langa.

 

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