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Mireia Quirós, compañera de Bankimia del departamento hipotecario, esta semana ha explicado los principales listados de morosos: Rai, Asnef y Badexcug.

Dice Mireia:

En los ficheros de morosidad las entidades financieras pueden ver el grado de cumplimiento de las obligaciones de una persona; por ello, siempre acuden a éstos antes de conceder un préstamo.

Hay varias empresas especializadas en los registros de impagos, pero las más usadas para la anotación de impagos de personas físicas son la ASNEF y el Experian.

  • La ASNEF es la Asociación Nacional de Entidades de Financiación que actúa como enlace entre las entidades de crédito que ofrecen sus servicios en España. EQUIFAX IBERICA es la empresa que se encarga del tratamiento del Fichero ASNEF.
  • Experian tiene su base de datos en el fichero de Badexcug, en el que tiene información sobre las operaciones impagadas de los clientes que participan con Experian.
  • El Registro de Aceptaciones Impagadas (RAI) hace unos años era de los más usados para el registro de impagos de personas físicas y jurídicas, pero des de el 2005 únicamente se dan de alta los datos de personas jurídicas.

En estos ficheros se registran datos sobre operaciones impagadas de los clientes de las empresas que trabajan con ASNEF y Experian. Esta información queda grabada mientras la deuda impagada siga vigente y el resto de empresas pueden acudir a dichos listados para conocer si hay impagos o no sobre un cliente.

Leer artículo completo: Principales listados de morosos: Rai, Asnef y Badexcug.

Los Bancos no paran de sorprenderme; a peor, por desgracia.

¿Externalizando las llamadas a los clientes que tienen descubiertos o cuotas pendientes?

Lo de los bancos y sus tácticas a veces me puede. Me suben la bilirrubina (¿o es el ácido úrico?).

Os voy a relatar una vivencia que he sufrido en primera persona; no es que sea un moroso, al menos intencionado, pero tengo varias cuentas y se me quedó una cuota de un préstamo sin cargar (a pesar de tener saldo en otras cuentas de la misma entidad).

No voy a dar nombres, pero digamos que es mi Banco de Toda la Vida (BTV).
Recibo una llamada de una chica que me dice que me llama del BTV, con un número de Madrid.

Me pide una serie de datos para «confirmar mi identidad».

– Ya empezamos mal -le digo- Usted querrá confirmar mi identidad, perfecto. ¿Y yo como se qué usted me llama del BTV?

un silencio

Blanca Nieves -Bueno, es que, es para informarle de unos servicios financieros, ya verá usted más adelante que soy del Banco…

Vaya respuesta, ni me dice para que me llama exactamente ni me da ninguna información que pueda corroborar sobre su pertenencia a la entidad… Le doy mis datos públicos, y a la hora de darle otros le pido que los termine ella y acierta; vamos bien, parece que si es el Banco de Toda la Vida.

Empieza a pedirme teléfonos de contacto, para poder localizarme y tenerme informado de las novedades. Vaya, suena bien, le doy hasta el teléfono de mi abuela.

Y zas! su voz se transforma. De Blanca Nieves a la Bruja.

Bruja- ¿Sabe usted qué tiene una cuota pendiente de cargar? -me suelta con un tono irónico-.

Yo- ¿De qué cuenta? -le pido asustado-

Bruja -La xxxx xx xxxxxxxxxx.

Yo – Ok, me habré quedado corto de saldo, ya haré una transferencia de las otras cuentas… -le digo tranquilo-

Bruja – ¿Cuando será esto? ¿le llamo la semana que viene? ¿para evitar gastos innecesarios…?
-todo en un tono sibilino, entre tentador y amenazante.

Y ahora viene lo peor, lo que me ha acabado la paciencia y me ha hecho decirle cuatro cosas bien dichas:

Bruja – Si quiere me puede dar un número de tarjeta de OTRA entidad y le cargaremos la cuota en su tarjeta, para evitar comisiones y gastos…

Yo – ¿Qué me está usted contando? -le espeto indignado- ¿pagar una cuota de un préstamo con una tarjeta de otro Banco? ¿Y encima usted me toma por bobo y me dice que es para ahorrarme gastos? ¿no sabe usted que las tarjetas de crédito cobran sobre un 24 % de interés?.

La conversación ha subido un poco de tono, la señora diciendo que la llamada era «informativa» y yo «agradeciéndole» que le de la información a sus parientes, que para estar informados ya tengo mi oficina y la banca on-line.

Varias conclusiones saco de este melodrama, que seguramente se va a generalizar o ya es generalizado en otros Bancos aparte del mío de Toda la Vida:

1.- La chica no era latinoamericana, era española. Por lo tanto, al menos aún, no se les ha ocurrido externalizar las llamadas de recobro a países con mano de obra más barata.

Pero todo llegará. Lo que ya no tengo tan claro es si era empleada del BTV o de una empresa subcontratada. Espero que sea del propio Banco o puede ser que tengan un problema de cesión de datos sancionado por la LOPD; imagino que no habrán cometido semejante disparate, pero nunca se sabe…

2.- No me parece mala idea que en estos tiempos de impagos constantes, se libere a las oficinas de la carga de trabajo que supone llamar a los deudores. Se ahorran costes y se libera a los empleados de la oficina de este amargo trabajo. Pero que sean unos servicios centrales del propio Banco, educados, formados y coordinados con la oficina (no es lo mismo un caso que otro, un cliente de hace 3 meses que uno de hace 10 años, por ejemplo; es la oficina quien conoce el perfil pagador de sus clientes, o al menos así debería ser).

3.- Roza la inmoralidad que primero pidan todos los datos de contacto que uno pueda dar, del trabajo incluido, sin decirle al cliente el motivo de la llamada. Eso es una forma de conseguir datos muy engañosa.

4.- Ofrecer el servicio de pagar con una tarjeta no es malo en si, pero lo de decir que es «para ahorrarse gastos» y con una tarjeta de otro banco es aberrante y engañoso.

Lo que tendremos que acabar viendo… le paso el riesgo a otra entidad, ya se las arreglará ella este mes con el cliente.

Estoy esperando otro mes que me llame la misma operadora.. me ha gustado su voz…


Los fondos y las multinacionales inmobiliarias abandonan el barco español, pero los buitres carroñeros (disculpen la expresión) de las multinacionales de recuperación de cobros asaltan el nuevo mercado de deudas impagadas españolas.

Esta fauna está compuesta por empresas como Intrum Justitia (sueca) Contentia y Effico (francesas), Aktiv Kapital (noruega), GFKL (alemana), que se han hecho con firmas españolas, o la británica Link Financial, que ha anidado en España de forma directa.

La morosidad se ha extendido como la polvora, primero en las tarjetas y préstamos personales y ahora también en las hipotecas. Pero estos morosos (pongamos las barbas a remojar todos), en muchos casos, son impagadores a la fuerza, no por falta de seriedad. Pagar una hipoteca de 1.100 € más un coche de 400 € al mes se vuelve una misión imposible para un gran número de parejas propietarias. Y tampoco se pueden deshacer de su condena vendiendo la casa, ya que nadie compra; «la vivienda seguirá bajando«, es el lema de muchos potenciales compradores.

Por esta razón, entre otras, espero que las autoridades competentes estén en guardia para impedir determinados abusos y acosos de estas empresas (y los hay y los habrá) a los morosos forzados.

Las entidades financieras no quieren quedarse con las casas, que ahora tienen difícil revender, y prefieren vender su deuda a estas empresas para conseguir liquidez. Porqué lo que mucha gente no sabe es que en sus escrituras de hipoteca hay una cláusula que dice que el banco puede vender su deuda a otra empresa, sin avisar al deudor. Lo que significa, en pocas palabras, que pasará a deber la hipoteca a Cobramos o matamos Corporation en lugar de al Banco Pagame ya. Y la nueva empresa utiliza técnicas de recobro bastante más «duras» que las simples llamadas del director de banco de turno.

Estas empresas de recobro pagan entre un 80% y un 50% de la deuda que el moroso tiene con el banco. A cambio de comprar la deuda más barata, asumen el riesgo de no cobrarla.

Dichas empresas, que en algunos casos han doblado y cuadriplicado sus ventas en dos años (antes de la escalada de morosos), esperan subidas aún más espectaculares. Pese a que Salvaterra (Intrum) advierte que «en tiempos de alta morosidad, la tasa de éxito sobre el crédito impagado se reduce, el esfuerzo aumenta y los márgenes descienden», en Multigestión Iberia aducen que «cuando la morosidad aumenta tan rápido, es posible gestionar o comprar carteras casi vírgenes, con miles de operaciones, que los bancos ni han mirado, con lo que las posibilidades de recuperación son interesantes».

Recemos para no recibir una llamada de estos «carroñeros financieros» (sin ánimo de ofender).