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Fin de año, resumen de los contenidos de este blog más visitados en el 2012.

Recurso aparentemente simple, pero que muchas veces es más útil de lo que parece para el lector, que no tiene tiempo ni ganas de leer todo lo que los blogueros empedernidos generamos.

Gracias a todos por visitar este vuestro hogar económico. Os dejo con la clasificación, esperando que os resulte interesante para acabar el año informado:

  1. ¿Peligran nuestros ahorros si desaparece el euro?, cuyas visitas se centran entre abril y agosto, básicamente.
  2. El simbolismo de las tortugas, un bien posicionado contenido que genera un goteo incesante de gente interesada por este genial animal.
  3. Valoración catastral y recibo del IBI, una aportación de la tasadora y amiga Gemma Garzón, que ofrece un excelente servicio de pretasaciones online.
  4. Participaciones preferentes y otros productos tóxicos, de triste actualidad.
  5. Avalista, hipotecante no deudor y otras figuras hipotecarias. No firmes nunca una hipoteca si no conoces la diferencia. Y de paso aprovecha y descárgate la guía de hipotecas gratuita de iAhorro, que he dirigido.
  6. Interpretando una nómina, por Luis Cabezas Echegoyen. Buen amigo que hoy está en su querida Argentina natal.
  7. Diferencias entre suelo urbano y rústico a efectos de tasación, de Gemma Garzón.
  8. Corralito del dinero, con la experiencia de Luis Cabezas, vivida en su propio país.
  9. Una definición sencilla de la prima de riesgos. Tan de moda en la crisis económica que nos ha tocado vivir.
  10. Canje de preferentes, de laCaixa en este caso particular.

Un ránking que esperamos os ayude a entender un poco más la economía y las finanzas.

Llevo mucho tiempo gritando a todas voces “estamos reproduciendo el flagelo sudamericano” de gasto desmedido, políticas incorrectas, etc. Y, por tanto, las consecuencias que ello conlleva: una desestabilización social en todos los sentidos.

Servicios de transportes sin inputs para poder seguir funcionando, hospitales cada vez con menos recursos humanos materiales, la misma suerte para el caso de la educación y un estado de bienestar, en general, bastante degradado.

Pero la noticia que acabo de leer no tiene precedentes, al menos desde mi perspectiva latinoamericana-europea:

Los bancos en EEUU están prefiriendo demoler o regalar las propiedades abandonadas, las que quitaron a sus cliente por no poder hacer frente a las hipotecas.

Prefieren correr con los gastos de demolición y limpieza del solar, unos 7500 $, a tener que mantener indefinidamente los gastos que esas propiedades ocasionan: impuestos, servicios, publicidad en caso de tener la intención de revender o alquilar.
Estos espacios se reutilizan para dar una mejor calidad de vida a los vecinos destinándolos a jardines, aparcamientos, plazas, etc; a través de los “Bancos de tierras“.

En Cleveland se crearon los “Bancos de tierras” destinados a adquirir las propiedades no deseadas a algunas de las firmas financieras, incluyendo a algunas de aquellas que ayudaron a alimentar la crisis de la vivienda a través de préstamos de alto riesgos. Filadelfia, Nueva York, Georgia entre otros aprobaron medidas similares.

Bank of América y Wells Fargo anunciaron planes este verano para donar más de 100 propiedades. JP Morgan Chase también ha hecho donaciones regulares. Fannie Mae, la compañía de financiamiento hipotecario masivo, confiscada por el gobierno federal hace tres años, comenzó a donar propiedades desde el principio y ahora entrega al rededor de 30 propiedades al mes.

¿Llegará a ocurrir esto en Europa y, para ser precisos, en España, donde miles de familias desahuciadas no tienes donde vivir y con deuda de por vida a diferencia de EEUU en donde la dación en pago deja limpio al deudor?

Imagen | Eddie

Nací en Argentina hace casi 40 años, 20 años de que estudié Ciencias Económicas (me licencié también en Argentina) y casi 10 años que venir a vivir a España.

Tanto mis estudios como la experiencia me permiten comentar algunas de las causas principales que llevaron a Argentina a encerrar en un “corral” los ahorros de todos los argentinos, para más adelante enfocar mi mirada hacia España: ¿es posible que los euros depositados en los bancos españoles sufran un corralito similar al argentino?


Hace 40 años la Argentina era un país próspero, fruto de sus recursos naturales y de la desvastación europea post guerras; no olvidéis que a Argentina se le llamó “el granero del mundo“, debido a que proveía a la mitad de la Europa post-guerra desde los años 40.

Tanta bonanza económica, nos dejó disfrutar de décadas de prosperidad. Mi padre por ejemplo trabajaba en YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales), actualmente Repsol-YPF (fruto de las privatizaciones).

A partir de los años 70, década en la que nací, y desde mucho antes también, atendimos a continuos desfases o desajustes económicos; nos transformamos en el país de los déficit públicos continuos.

En éste sentido y para todo aquel que no comprenda de la terminología económica, déficit significa vivir por encima de nuestras posibilidades, es gastar más de lo que se gana.

Esto es directamente extrapolable a una persona que pretende vivir por encima de sus ingresos, si gana 1000€ al mes pero gasta 1200€, inevitablemente tiene que estar endeudándose.
Lo mismo sucede con un Estado, cualquiera del mundo, llámese Argentina, Grecia, España o EE.UU. Lo que sucede es que un país técnicamente no puede quebrar, tiene, antes de llegar a estos extremos, muchos medios para solventar su déficit. Por ejemplo puede emitir papel moneda o crear deuda, llámense Letras del Tesoro, Bonos del Estado u Obligaciones del Estado, con los cuales lo que hace es pedir dinero prestado a sus ciudadanos y mercados internacionales para pagar los gastos en que se incurren por encima de lo que se recauda a través de tributos
También puede pedir dinero a otro país o Estado; pero lo que es peor puede recurrir a la omnímoda potestad de imprimir billetes de curso legal sin respaldo, lo que se conoce como emisión monetaria, que no es más que ordenar al respectivo Banco Central que imprima billetes para tratar de cubrir esos déficit. (Para todo aquel que nunca leyó nada sobre economía, tened en cuenta que si en vez de billetes se usara otro medio de intercambio como durante muchos años fueron las monedas de oro, sería algo más difícil para los Estados emitir a discreción simples papeles impresos como se hace actualmente en todas las economías del mundo).
Y además tened en cuenta que la gran mayoría de Estados del mundo recurrieron a este flagelo para solventar gastos en algún momento de su historia, el mejor ejemplo lo hayamos en Alemania de los años 20.

Por todas estas etapas ha pasado mi país, y es más, hoy día ni siquiera puede hacer frente a los intereses que generan la deuda externa (estamos literalmente en quiebra desde hace más de una década).

La consecuencia de todo esto es muy simple y a las pruebas me remito: se empobrece al pueblo, que somos en definitiva los que terminamos pagando por toda esta mala gestión. Todo esto conlleva a la ignorancia, pero lo que es peor aún, a la desconfianza. Los argentinos dejamos de creer en nuestros gobiernos, en nuestro sistema y en nuestra moneda.

Toda esta encrucijada desembocó en el año 2001 en el famoso Corralito Argentino. Los argentinos dejamos de creer y nos llenamos de desconfianza e incertidumbre. Cuando esto sucede en un país, la gente se apresura a quitar sus ahorros del sistema bancario. Como todo el mundo sabrá, los bancos captan los fondos de la gente y presta aún más de lo que captan, si un buen día todos cogemos desconfianza y decidimos sacar nuestro dinero de los bancos, evidentemente estos no pueden hacer frente a todas las peticiones, debido básicamente a que el dinero está prestado y en muchos casos a largo plazo.

En el año 2001 es exactamente lo que pasó en Argentina, todos los ciudadanos cogimos desconfianza y decidimos sacar el dinero, pero la genialidad del gobierno esta por encima del ciudadano medio y justo unas jornadas antes se ordenó no entregar el dinero a sus dueños (por miedo al colapso financiero). Se había instaurado un corralito, es decir habían encerrado en un corral nuestros ahorros para no dejarlo salir más (bueno a decir verdad, se pudo, paulatinamente, durante casi una década y en forma de bonos del estado o de dinero, pesos argentinos totalmente devaluados, cuando los ahorros originales eran en dólares).

En definitiva, el corralito es una consecuencia de la desconfianza generalizada del propio sistema, de su moneda y de sus gobernantes.

Hoy día trato de analizar qué está pasando en España. Hacen casi 10 años que he llegado (año 2002 para ser certero y autoexiliado por esta misma desconfianza). Cuando llegué, escuche hablar por primera vez en mi vida de superávit público, o sea que se recaudaba, a través de impuestos más de lo que se gastaba en salud, educación, seguridad, etc. Es más, me sorprendía con el límite al déficit, fruto de pertenecer a una Unión Europea, que ésta recomienda a los gobiernos de sus Estados miembros, también hay por haber unificado la moneda, justamente para evitar esta clase de flagelos.
Lo que se trata simplemente es de evitar que se pase por lo que pasó en Argentina hacen escasos 10 años. Pero tened en cuenta que estas medidas no pueden ser impuestas por la Unión Europea, que los Estados siguen teniendo autonomía propia a nivel fiscal (no monetario, ya no pueden imprimir moneda) y por lo tanto son recomendaciones. Claro está que si un país no puede emitir dinero “ficticio”, lo que queda como solución es el endeudamiento. Hasta ahora no había límites al endeudamiento público especificado en la normativa interna (si bien los tratados de la UE si recogen una serie de tops), motivo de la actual reforma constitucional. Pero esta norma por sí sola no soluciona la causa del problema, gastar más de lo que se recauda.

Pero volvamos al principio, todo esto provoca desconfianza, fruto de esta desconfianza es que ronda el fantasma de un posible CORRALITO ESPAÑOL.
¿Qué pasaría si mañana mismo todos los españoles decidiríamos retirar nuestro dinero del sistema bancario?
Pues evidentemente, lo que he comentado antes, sería imposible y el gobierno se vería obligado o pedir ayuda a la Unión Europea, pero hoy día se sabe que tanto los países de la Unión Europea como los del otro lado del Atlántico, están más para pedir que para prestar.
Veremos en un próximo post las similitudes y diferencias de Argentina y España, para evaluar la verdadera posibilidad de un corralito en nuestro país, en el que nos viéramos obligados a sacar pesetas en lugar de euros.

Leyendo el artículo de mi compañero Pau A. Monserrat, ¨la responsabilidad individual importa para salir de la crisis¨ en Euribor Blog, recuerdo mis años de estudiantes en que en la Facultad de Ciencias Económicas me inculcaron una sóla idea: la de la Ley del mercado y, salvo escasas excepciones de intervención estatal, sólo lo privado funciona. En este sentido la banca es el mejor ejemplo de que las actividad financieras alcanzan su mayor esplendor si son guiadas por manos privadas y no públicas (sin embargo existen las cajas).

Por otro lado recuerdo, en una tertulia callejera y tratando de temas económicos, hipotecas para ser certero, y por el año 2005 en que vivíamos en plena fiebre de compra de vivienda y una persona de unos 60 años me dijo:

No soy economista como tú, ni tampoco entiendo cómo se puede prestar tanto dinero y a gente que se tiene la certeza que no pagará; lo que sí te puedo decir por experiencia propia es que tanto aquí como en todo el mundo hay unos cuantos que mueven los hilos de la economía y esta gente te hacen cometer el error de ilusionarte y comprar ¨tu propia casa¨, la cual pagas con sudor y sangre y que en un tiempo relativamente corto te la quitan y te siguen haciendo pagar toda la vida, pasas a ser un neo-esclavo del sistema.

Cuanta razón tenía este señor, que no tenía titulación ninguna y que la única educación era la experiencia y la calle…
Pasaron sólo 6 años de esta conversación , que para ser sincero pase por alto, porque lo creí leyendas urbanas. ¿Cómo una gran institución, que aunque la dirijan dos señores, es capaz de inducirte a cometer semejante error? Claro, estos señores, tienen mucho dinero para aguantar esta crisis, por cierto ¨nuestro dinero.
Un servidor, por ejemplo, se levanta todos los días con la preocupación de si este mes podrá pagar su hipoteca, como tanta gente en España.
Estos señores, sólo 6 años después, están quitando miles de hogares, adjudicándoselas por sólo el 50% y que en 5 años más volverán seguramente a vender a precio de oro.
Por mientras los ¨borregos¨, hemos dejado nuestra vida en esa ¨nuestra casa¨.

Como profesional en ciencias económicas y dentro de la rama de contabilidad, me gustaría poner mi granito de arena a la cultura financiera con mis aportaciones, que no es otro que el objetivo que persigue este blog.

Los impuestos en los que debe pensar un autónomo o una Pyme son:

  • El IVA (Impuesto al valor añadido).
  • El IRPF (para el caso del autónomo) o IS (Impuesto de sociedades para el caso de la Pyme).
Las obligaciones fiscales mínimas que debe cumplir una Pyme o un autónomo, en relación a estos impuestos son las de presentar trimestralmente:

  • Modelo 303 de IVA.
  • Modelo 110 de retenciones de IRPF (Modelo 115 para el caso de retenciones de IRPF de alquileres).
A todos nos interesa cumplir al menos con éstas obligaciones mínimas para evitar males peores. Para ésto es necesario normalmente llevar un orden, un método, en definitiva, llevar la contabilidad.

Es increíble ver cómo se desperdicia una herramienta tan importante, como es la contabilidad, en el quehacer diario de las pequeñas empresas y autónomos españoles.

También es normal que una persona que se dedica a ganarse la vida por sus propios medios y no depende de ningún jefe, no tenga tiempo para utilizar ésta herramienta que le ayuda a ordenar un poco mejor su vida, es decir, para tomar decisiones que se la facilitaría. Pero seguramente es más razonable la excusa del poco conocimiento que tenemos de la materia.

Tened en cuenta que un despacho contable persigue normalmente un objetivo, que es el de cumplir con las obligaciones fiscales (IVA, IRPF, IS, etc), y que a la vez es el objetivo del del empresario. Pero también tened en cuenta que por el bajo coste o tarifa que esto implica para el despacho, tiene la necesidad de captar muchos clientes para poder sobrevivir.

Todo esto lleva a la conclusión y al inexorable desenlace de la poca o casi nula utilización que se hace de un estado contable.

Lo que tenemos que saber como mínimo es que cuando acudimos a un contable, aparte de cumplir por nosotros con la obligación de presentarnos los impuestos, cumple también con innumerables obligaciones que normalmente desconocemos. (Vayan aquí algunos ejemplos: La AEAT, agencia estatal de administración tributaria o más conocida como HACIENDA, actualmente nos obliga a cumplir con una serie de obligaciones de comunicación de información; y en consecuencia se deben presentar Modelos 390 de resumen anual de IVA, Modelo 190 de resumen anual de IRPF, etc).

Pero además tenemos la obligación, si somos empresa, de presentar o publicar los Balances en el Registro Mercantil, porque es una obligación legal hacer público números, cuando de empresa se trata.

Todo esto lo hacemos con los estados contables, que constan básicamente de tres estados:

  • Estado de Situación Patrimonial.
  • Estado de Pérdidas y Ganancias.
  • La Memoria (que es no más que aclaraciones de lo que hemos anotados en los 2 anteriores).
Existen otros dos Balances, pero que para el caso que tratamos no vienen a colación.
Aquí viene mi aportación: si tan sólo conoceríamos o nos interesáramos en lo que estos Balances dicen, creedme, vuestras vidas serían más fáciles y sencillas o al menos no perderíamos tanto.
Para comprenderlo, he aquí un ejemplo muy claro: hay un concepto o cuenta llamada gastos financieros y que en balances se registra con el código o cuenta 626; aquí los contables anotamos las comisiones que los bancos os cobran por transferencia, por constitución de un crédito o por mantenimiento de cuenta, etc. Si tan sólo nos parásemos a mirar éste pequeño gran concepto que en términos de gasto es muy grande, nos ayudaría a decidir si cambiamos de entidad bancaria o a tratar de evitar según que servicios que son realmente muy caros.
Un empresario no tiene que ser un experto contable, para eso están los despachos especializados. Pero no conocer lo mínimo en cuanto a la documentación a presentar y la interpretación de los balances es una dejadez que puede salirnos muy cara. Los primeros interesados en conocer la situación debe ser el propio empresario, por pequeño que sea su negocio.

Luís Alberto Cabezas Echegoyen.
Licenciado en Administración de Empresas.

Estamos atendiendo a momentos difíciles, esto nadie lo puede negar, y si no preguntarle a los miles que han perdido su casa, su piso, su hogar; o a otros tantos que han perdido el trabajo y además han agotado su paro, que como plazo máximo es de dos años (llevamos, de crisis, más de tres).

Lo que considero inaceptable es hacer fiel copia de lo errores que otros países ya han cometido. ¿No sirve de nada estar en un mundo tan interconectado con la tecnología actual?

En la Argentina de los años 60 y 70, esta última, década en la que nací, se vivieron tiempos difíciles de golpes de estado y dictaduras, como seguramente un español recuerda haber vivido más de cuatro décadas acá en España.

A partir de los años 80 y 90 se vivieron épocas de auge económico, en las que recuerdo haber vivido una infancia y una juventud muy placentera. Fiel copia de los casi últimos veinte años de España.

Durante estos años los gobiernos argentinos hicieron vida de padres irresponsables, darles todo lo que podían a sus hijos, incluso como gobiernos corruptos que son los latinoamericanos, aún más, llevarse a sus bolsillos fortunas impensables.

Pero como en toda economía y como bien enseña la contabilidad, el Activo no puede ser más chico o menor que el Pasivo. Para que lo comprendamos, lo que sale no puede ser mayor a lo que entra, lo que se gasta no puede ser mayor a lo que se ingresa. Un buen padre de familia, frase que utiliza en muchas ocasiones la legislación para referirse al buen actuar de una persona, no puede ganar 1000 euros y gastar 1500 euros. Es imposible, es insostenible.

Los gobiernos latinoamericanos, como los de acá y como los de todo el mundo, tienen muchas potestades, como la de emitir dinero sin respaldo para poder hacer frente a los repetidos déficit, algo que muy bien acá en Europa se abolió gracias a un bloque económico, la Comunidad Económica Europea, que entre sus normas primeras prohíbe financiarse de esa manera.

Esto señores, para quién no lo sepa, es una de las principales causas de la inflación, o hiperinflación como bien conocemos por allá. Cuando acá os veo muy preocupados por una inflación del 4 o 5% anual, allá tenemos que ver como sobrevivir día a día con inflaciones mensuales de entre 20 y 40%.

Pero acá viene lo anecdótico, por los años 90, y después de haber cambiado un par de veces de moneda, llegaron a la gran conclusión de que no se podía seguir financiando déficit de esa manera y comenzaron a hacerlo de otra brillante manera: endeudándose en montos absurdos, irreales, increíbles; y ya no sólo a nivel país, sino a nivel provincias e incluso a nivel municipal. Un intendente (alcalde en España), tenía la potestad de comunicarse vía telefónica con un banco extranjero, de EEUU o de Japón, y pedir crédito sin límite y sin control ninguno. Hoy en día para que os hagáis una idea, Argentina no pueden pagar ni los intereses de esa enorme bola de nieve que se llama deuda externa.

La frutilla del postre: el gobierno español, al no poder hacer frente a semejante crisis esta planteándose pedir dinero a terceros países. Endeudarse para poder hacer frente a los gastos generados y que se siguen generando sin medida. Esto está entre sus atribuciones, lo que no puedes ser posible, es que se siga viviendo, por encima de las posibilidades y que sin haber perspectivas de recuperación ahora decidan hacernos endeudar como país para muchas décadas adelante.

A diferencia de una familia cuando se hipoteca, que tiene la esperanza de pagar una deuda para luego ser completa dueña de su hogar, en éste caso una élite de señores de traje deciden endeudarnos por años y años para hacer frente a gastos corrientes.

¿Hasta cuándo?

Sin duda esta nueva aportación de Luis Alberto Cabezas tiene un gran valor por su visión privilegiada de las crisis económicas, en cuanto nacido en la preciosa Argentina y nacionalizado en la maravillosa España. Os dejo con su opinión sobre la crisis económica:

Mi visión de la realidad puede llegar a ser catastrófica y exagerada en algunos caso de lo que voy a pasar a comentar, pero hay un buen decir popular: ¨el que se quema con leche, ve la vaca y se aterroriza¨.

He nacido en Argentina y tengo el honor de presumir de un país, que en cuanto a recursos, cultura y oportunidades, era hace unos 20 años y en algunos casos sigue siendo, un auténtico paraíso. Pero he asistido desde distintos puntos de vista a una debacle económica, cultural, de principios, social y en muchos otros aspectos, simplemente incomprensibles.

Los distintos puntos de vista fueron en lo personal, como estudiante y por último como un profesional en las ciencias económicas.

Lo que me preocupa en demasía, aunque las comparaciones sean chocantes, es la asimilación con la que España se ha visto sumergida en una crisis que muchos dicen no tener precedentes y que aún parece no tocar fondo.

De ser, Argentina, un país con unos recursos virtualmente inagotables y un Estado paternalista hasta los extremos impensables, por ejemplo financiando mi carrera en la Universidad sin tener que poner yo un peso, pasamos a una situación económica comparable a los países africanos más pobres de la tierra. Con unas ciudades rodeadas de villas miserias (chavolas), en la que la juventud, no sólo no tiene trabajo, es que tampoco tiene la oportunidad de estudiar, con unas facturas de servicios, por ejemplo de luz, agua o gas, que significan sueldos completos. Tened en cuenta que cuando acá los programas de televisión de concursos te regalan autos y vacaciones en cruceros, allá el gran premio es regalarte la factura de la luz pagada un año completo.

Desde el punto de vista económico hemos pasado desde tasas de inflación astronómicas, hasta endeudamientos externos en cuanto a monto y tiempo interminables. Contar todo esto, e incluso verlo en unas vacaciones por este hermoso país, no es comparable ni remotamente a vivirlo en propia piel.

Cuando he decidido autoexiliarme, emigrar, he venido a este país que no tengo calificativos para describir el nivel de vida del que se gozaba con un simple trabajo, hasta no hace más que dos años.

De este tiempo para acá he vuelto a revivir, desde casos de corrupción flagrantes, endeudamientos, no sólo ya a nivel estatal, sino a nivel de ayuntamientos, que si me lo planteaba hace casi una década, no me lo creía ni yo mismo. He asistido a un declive de ese estado de bienestar;  familias que pierden sus hogares por no poder hacer frente a hipotecas y hasta personas que se sienten simplemente inútiles por no tener un trabajo. He comprobado como mi poder adquisitivo se corroe cada día y he presenciado un largo etcétera de desventuras económicas.

Odio hacer comparaciones pero los agentes económicos y el Gobierno de España debería tomar nota de lo que ocurre en un país mal gestionado; soy un convencido de que lo que hay que apoyar son soluciones y lo que está claro es que lo que no podemos permitir en una sociedad es que dirigentes salgan en una legislatura ricos hasta el hartazgo, no hay que dejar que la juventud se pase más de una década sin estudiar, y basar una economía en una sólo actividad como ha sido la del ladrillo.

Señores dirigentes, sois los padres de esta gran familia Española, sois los garantes de este bienestar, no os vaya a pasar como en la Argentina que toda esa riqueza es difícil de disfrutar porque, en algunas zonas, por dos duros te pueden desgraciar.

Se me ha enseñado en la universidad: que la distribución de la riqueza es la base del bienestar.

Ojalá todos lo aprehendiéramos de memoria desde el primer curso de la parvularios.

Luis Alberto Cabezas Echegoyen

Nota de Pau A. Monserrat: Argentina es un país excepcional en cuanto a su gente y sus tierras. Tal vez el problema haya sido la dejadez de sus gobernantes y sus votantes. Os dejo un vídeo de mi visita al paraíso de la Patagonia Argentina.

En base a lo comentado en la primera entrada, vamos a analizar brevemente la nómina:

De la nómina hay dos tipos de retenciones que debemos saber identificar, que se nos restan del salario base (bruto):

  • Retención de la Seguridad Social:  Lo que está claro que a todos nos gustaría cobrar una jubilación o una pensión cuando nos toque la edad de no poder trabajar; nos gusta cobrar el famoso paro, hoy en día tan necesario para todos aquellos que están sufriendo el flajelo del desempleo, o simplemente de beneficiarnos de servicios que nos presta el gobierno como cursos de formación para prepararnos para un mejor trabajo, sin tener que desembolsar grandes cantidades como en el caso de las academias privadas. Esta cantidad que nos retienen la ingresa la empresa a cuenta nuestra en la Seguridad Social
  • Retención de Hacienda (IRPF) :  Es importante saber que el IRPF (Impuesto a la renta de la persona física), es uno de los impuestos con el que todos y cada uno contribuimos para disfrutar de los servicios público  (educación, sanidad, policía, ejército, etc). ¿Qué porcentaje se nos resta, o se nos quita o si se quiere mejor ¨se nos retiene¨? Depende del contrato:  se nos retendrá el 2% (porcentaje mínimo de retención) en el caso por ejemplo de tener un contrato tan común como el temporal de 3 o 6 meses. Porcentaje que irá creciendo a medida que ganemos más o que nuestro contrato se transforme a fijo por ejemplo, y entonces nos podemos encontrar con retenciones, por ejemplo del 5%, 8%,…, 15%, etc. Pero sin duda lo mas jugoso de todo esta explicación es que puede ocurrir que  no estemos obligados a declarar , pero si lo hacemos Hacienda nos  devuelva todo lo que nos ha retenido. Entonces esa famosa frase “yo no iré a declarar porque no me toca”, juega justamente en contra de vuestro bolsillo. Es muy importante comprobar si tenemos derecho a devolución, ya que en este caso es beneficioso presentar la declaración o confirmar el borrador, a pesar de no estar obligado a ello.

Espero que les haya sido de gran ayuda, seguramente alguno pensará que eso ya se lo sabe desde la cuna, pero le impresionaría saber, en la calle, en la gente de a pie, el desconocimiento que hay sobre este tema tan sencillo.

En próximos posts trataremos sobre la interpretación de otra documentación habitual, sea la vida laboral, el certificado de retenciones o la documentación fiscal que nos remite el banco. Esperamos esta serie sea del interés de todos.

Luis Alberto Cabezas Echegoyen

Damos la bienvenida como editor a mi buen amigo y compañero de oficina Luis Alberto Cabezas Echegoyen, que con esta entrada introduce la temática de una serie de participaciones en las que nos va a explicar, en un lenguaje inteligible para todos, como interpretar la documentación fiscal en la que se basa la presentación del IRPF de cada año.

Sin más dilación os dejo con la colaboración de Luis Alberto:

Inicio esta serie de entradas con la pretensión de ayudar a cualquiera a interpretar la documentación que día a día vemos y nos es necesaria para cumplir con nuestros deberes fiscales, con mi humilde preparación y experiencia como Licenciado en Administración y Dirección de Empresas; este post tiene como objetivo ayudar, tanto a gente conocida como toda aquel que se interesado, que sabiendo de mi profesión, me hacen preguntas, que a mi forma de ver son básicas para poder sobrevivir en esta ¨vida moderna¨.

Puedo dar millones de ejemplos, pero para resumir empezaré con unos pocos:

  • Luis, llegó la época de la declaración, pero ya me han dicho que como gano poco no me toca.
  • Luis, fui a hacer la declaración y resulta que no me devuelven nada…

Cuando me toca explicarle a alguien de temas impositivos, al ser un tema que me apasiona, suelo ser bastante extenso. En esta ocasión y para no cansar al lector, trataré de ser lo más escueto y conciso posible.

Hay conocimientos básicos que, hoy por hoy, hay que conocer por que aparte de ser muy sencillos van en beneficio económico de nosotros mismo.

En los siguientes posts de la serie veremos, entre otros temas:

  • Como interpretar nuestra nómina.
  • Leer un certificado de retenciones.
  • Interpretar una vida laboral.
  • Identificar los apartados del borrador de la Declaración.

Espero que estos temas sean del interés de los visitantes y seguidores de este blog.

Luis Alberto Cabezas Echegoyen.