Recientemente compré una vivienda en subasta utilizando ahorros de mis padres y un préstamo personal porque en mi banco me decían que no se podía hipotecar la casa porque el tasador no podía visitar el inmueble ocupado. Una vez adjudicada la vivienda judicialmente y lograr desocuparla llegando a un acuerdo con la familia que se alojaba ilegalmente, he vuelto a consultar con mi banco y me indican que como ya está a mi nombre en el Registro de la Propiedad, lo consideran refinanciación y no adquisición de vivienda habitual, y por tanto es denegación automática. Me siento desamparado porque ellos son los que conocen mi solvencia desde hace tiempo y para otro banco voy a ser nuevo cliente y es posible que no entiendan mi situación.
¿Me podrían decir que se aconseja en estos casos?
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Comprendo perfectamente la situación de desamparo que describes, ya que, lamentablemente, es un escenario recurrente cuando se trata de activos adquiridos mediante subasta judicial. Muchos clientes acuden a mí porque, tras un esfuerzo titánico por desocupar una vivienda y ponerla a su nombre en el Registro de la Propiedad, se encuentran con el muro infranqueable de los bancos tradicionales. Estos, al ver que el inmueble ya está a tu nombre, suelen clasificar erróneamente la operación como una refinanciación, en lugar de lo que realmente es: la adquisición de una vivienda habitual. Este tipo de miopía bancaria puede hacer que te sientas incomprendido, pero no significa que no existan soluciones viables para conseguir una hipoteca en tu caso.
En RN, nuestra especialidad es precisamente dar luz donde las entidades convencionales solo ven problemas. Lo que te aconsejo es no intentar encajar tu situación en los formularios estandarizados de tu banco actual, que ya te ha cerrado la puerta. Cuando acudes a otra entidad, el problema suele ser que no entienden el origen de los fondos o la historia de la vivienda ocupada. Nosotros, al analizar tu perfil, realizamos un estudio integral para presentar tu caso no como una refinanciación, sino como una compra real con un proceso judicial de por medio. Nuestro objetivo es demostrar tu solvencia actual y la viabilidad del activo para que la entidad vea un perfil de riesgo bajo y no una operación compleja que no quieren entender.
Es fundamental que prepares toda la documentación que justifique tanto la procedencia de los ahorros como el proceso legal de la subasta y la desocupación. La transparencia aquí es tu mayor aliada. Al trabajar con un broker hipotecario, accedes a una red de contactos y entidades que sí están dispuestas a valorar expedientes fuera de lo común, comprendiendo que una subasta no es una refinanciación, sino una forma lícita y habitual de acceso a la propiedad. No te desanimes, pues existen cauces para obtener la financiación que necesitas para tu vivienda, y mi labor es precisamente navegar por esas aguas para que logres las condiciones que tu perfil financiero merece.
Un Saludo.
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