Avalancha en el Everest

Cuando una familia tiene problemas para llegar a fin de mes porque a los gastos normales se le suman mensualidades del préstamo hipotecario de su vivienda habitual, préstamos personales, amortización de tarjetas de crédito y otro tipo de deudas, llega el momento de hacerse la siguiente pregunta:

¿Me conviene solicitar una reunificación de deudas?

La respuesta, como en tantas cosas en la vida, depende de varios factores: la situación laboral de la familia endeudada, el nivel de endeudamiento, las razones del desequilibrio financiero y del tipo de préstamo hipotecario para unificar deudas al que se pueda acceder. Si quiere que un colaborador de Futur Finances estudie la posibilidad de reunificar tus deudas en una sola cuota hipotecaria (hasta el 80% de tasación), deja tus datos de contacto en nuestro formulario de contacto. A agosto de 2016 podemos ofrecerte bancos que reunifican hasta 30 años a tipos variables a partir de Euribor + 3%.

Veamos qué hay que tener en cuenta para decidirse o no por tramitar una reunificación de deudas y préstamos:

Situación económica de la familia

Si la razón de no poder pagar las deudas es que han caído de forma considerable los ingresos por pérdida del empleo de uno o varios miembros de la familia, probablemente la reunificación de  deudas no va a ser una buena solución. Hay que tener en cuenta que el análisis de riesgo que hace la entidad financiera que estudia aprobar la reunificación es el mismo que para concederte una hipoteca normal.

Los ingresos por desempleo no se tienen en cuenta a la hora de calcular la capacidad de endeudamiento de la familia, con lo que no tiene sentido tramitar una reunificación si no hay ingresos de nómina o de actividades económicas y profesionales suficientes para afrontar la nueva cuota hipotecaria.

Otra cosa es que haya ingresos familiares suficientes para pagar la cuota hipotecaria, pero por una serie de razones el endeudamiento se haya disparado. Por ejemplo, porque se solicitaron préstamos personales cuando los ingresos era mayores y ahora nos cuesta pagarlos. O bien porque se ha tirado de tarjeta pensando que la disminución de ingresos era temporal y no ha sido así.

Lo que hay que tener muy claro es que si con nuestros ingresos ya no podemos pagar la cuota de la hipoteca, no hay reunificación de deudas que valga. La solución será buscar ingresos por otros medios (por ejemplo alquilando habitaciones), reducir drásticamente nuestros gastos, si es posible, o plantearse seriamente vender o pactar algún tipo de dación en pago con el banco, no intentar tramitar una agrupación de préstamos que jamás nos concederá un banco.

Tipo de deudas

La unificación de deudas y préstamos puede ser una solución financiera si nuestro endeudamiento es del tipo:

Un préstamo hipotecario cuya deuda pendiente es relativamente pequeña respecto al valor del inmueble hipotecado (bastante inferior al 80% de tasación) y múltiples deudas de préstamos, créditos o tarjetas de crédito que mensualmente representan muchos pagos al mes. Reagrupando deudas a largo plazo nos resulta una cuota mensual de la hipoteca de reunificación bastante menor que la suma de las cuotas de las deudas.

No tiene sentido si tenemos una vivienda hipotecada al 80% o más o si nuestras deudas son pequeñas respecto a lo que pagamos cada mes de préstamo hipotecario.

Tipo de hipoteca para unificar deudas

Es muy importante no confiar en las empresas de reunificación de  deudas que nos ofrecen hacer primero un préstamo hipotecario privado (con un prestamista que no es una entidad financiera), con la promesa de que esta hipoteca (muchas veces a tipos de más del 20% y menos de un año de vencimiento) después se subrogará a un banco a tipos normales. Es la mejor manera de perder tu casa y endeudarte aún más, no lo olvides.

Una hipoteca para agrupar deudas y préstamos es, a fin de cuentas, un préstamo hipotecario. Ha de ser aprobado por un banco y con unas condiciones que nos sean beneficiosas a lo largo de todo el plazo de la hipoteca. Por tanto, no basta con fijarse con la cuota mensual del primer año; hay que analizar la posible evolución de ésta a lo largo de los años que dure la hipoteca.

Si la unificación de deudas no reduce los pagos mensuales a lo largo de los años, no nos resuelve nada.

Evitar la bola de nieve financiera

Hay organizaciones de defensa de consumidores bancarios que dicen que acudir a una empresa para reunificar deudas es un error. Unas veces aduciendo que la unificación no resuelve los problemas de las familias y otras que las empresas que tramitamos préstamos hipotecarios no somos profesionales y lo único que hacemos es cobrar honorarios por hacer algo que los hipotecados pueden hacer directamente acudiendo al banco.

Futur Finances, cuya labor en la divulgación financiera es bastante reconocida, discrepa de esta generalización, basada en verdades sesgadas y desconocimiento del producto. Es cierto que una unificación de deudas no soluciona los problemas financieros de cualquier familia y también que hay y habrá empresas de intermediación hipotecaria que no aportan nada al cliente y que incumplen la normativa al respecto.

Si eres una persona que se ha acostumbrado a gastar más de lo que ingresas acudiendo al crédito de forma constante, la unificación hipotecaria lo único que hará es que tus deudas crezcan sin fin. Si nuestro problema es que queremos vivir por encima de lo que nuestros ingresos nos permiten, la solución es asesorarnos por profesionales del campo de la psicología, entre otros, para que nos enseñen a gastar de forma adecuada. No pedir una reunificación. De lo contrario, las deudas irán creciendo como una bola de nieve que baja por la montaña, hasta que arrasa con todo lo que encuentra a su paso.

Por otra parte, la empresa que tramite vuestra unificación de deudas debe cumplir con todas las obligaciones que impone la normativa hipotecaria y tener en su nómina a economistas y abogados, entre otros profesionales. Nunca dejes una operación de este tipo a una inmobiliaria sin profesionales titulados o a chiringuitos financieros.

Sólo si unificar deudas es una solución para tu familia, los colaboradores de Futur Finances tramitarán la operación. En otro caso, intentaremos recomendarte otro tipo de soluciones a tu alcance.