Cómo conseguir una hipoteca

España cuenta con una larga tradición y arraigo en la compra de vivienda en lugar de alquiler, con uno de los ratios más altos de Europa. Si a esto le añadimos la problemática del alto precio de los alquileres en las ciudades más importantes de España, es muy normal que haya una mayor tendencia a comprar que a alquilar.

Ahora bien, las condiciones bancarias para el acceso a un crédito hipotecario se han endurecido en los últimos años, lo que está dificultando el acceso a la compra de una vivienda a una parte de la población, especialmente a aquellos que no cuentan con una buena estabilidad laboral. En este artículo veremos cómo conseguir una hipoteca, en base a nuestro perfil y necesidades.

Veamos qué requisitos mínimos a la hora de pedir una hipoteca debemos cumplir para que nuestra solicitud de préstamo hipotecario prospere con éxito.

Requisitos para acceder a una hipoteca

Antes de embarcarnos en la búsqueda de una hipoteca, debemos analizar nuestra situación laboral y financiera, ya los bancos no quieren quedarse la casa del hipotecado, no es un negocio rentable para ellos, el banco lo que quiere es cobrar cada mes. De ahí que una única garantía sobre la vivienda hipotecada sea insuficiente y las entidades busquen a clientes con un mínimo de solvencia.

Veamos en qué debemos fijarnos para saber si nos concederán o no una hipoteca:

  1. Estabilidad laboral y otros ingresos: dada la duración de una hipoteca, que no suele ser poca, el banco quiere saber si gozamos o no de una estabilidad laboral y por ende, de ingresos estables. Aquí no hay mucho truco: cuánto más y mejor sea nuestra estabilidad laboral, más éxito tendremos a la hora de conseguir una hipoteca. No es lo mismo ser funcionario, interino, fijo en una empresa con mucha antigüedad, fijo desde hace poco tiempo, fijo-discontinuo, temporal, etc. Aquí debe primar el sentido común y analizar de manera realista nuestra situación actual. Aquellos trabajadores de las empresas más afectadas por la pandemia, cómo podrían ser el turismo y el ocio, pueden tener una dificultad extra a la hora de pedir una hipoteca.
    En el caso de los autónomos, el historial de su actividad empresarial será el que determinará si el banco lo ve con buenos ojos o no. También será muy importante ver cómo ha capeado este autónomo la pandemia y el historial de sus ingresos netos.
  2. Porcentaje dedicado al pago de las cuotas: dado que las personas tenemos que comer, vestirnos y pagar suministros además de la hipoteca, se estima que la cuota mensual a pagar de ésta no debe superar el 30-35% de nuestros ingresos. Hay bancos un poco más restrictivos y otros un poco más laxos, que tal vez alcancen el 40%. Ahora bien, por el bien de nuestra salud financiera y mental debemos intentar que ese porcentaje sea el más bajo posible, muy especialmente si hablamos de hipotecas a tipo variable, ya que con el Euríbor en negativo, tarde o temprano éstas empezarán a encarecerse. Es decir, si cobramos 12 pagas de 1500 euros, nuestra cuota mensual de la hipoteca no debería superar los 525 euros. Si sobrepasamos estos porcentajes, la viabilidad de la hipoteca se complica.
  3. Otros préstamos vigentes: si estamos pagando otro préstamo como podría ser la financiación de un coche, por ejemplo, la cuota que paguemos se aminorará de nuestros ingresos, lo que afectará a nuestra capacidad de pago de cara al banco.
  4. No tener deudas impagadas: La presencia de deudas en nuestro historial es otro escollo para la concesión de una hipoteca, nuestro expediente debe estar limpio. En el caso de que encontrarnos con deudas y contar con capacidad de pago, puede ser buena idea acudir a un abogado especialista en relaciones bancarias a ver si nuestro caso tiene solución y de qué manera,
  5. Contar con ahorros: aunque es posible, en según que casos, conseguir financiaciones del 90% -100% sin ahorros, lo más normal en la actualidad es que ésta llegue únicamente al 80%. De esta manera, no nos queda otra que disponer de ese 20% ahorrado para aportar al banco, además de otro 10%, aproximadamente, para afrontar los gastos de compraventa, en total, un 30% del valor de la operación.
  6. Si bien lo preferible es firmar una hipoteca sin avales, poder aportar avalistas o bien hipotecantes no deudores que acepten hipotecar su vivienda como segunda garantía, mejoran las posibilidades de conseguir hipoteca a un porcentaje de financiación del 100%.

Estos son, básicamente, los requisitos mínimos que debemos cumplir actualmente si queremos conseguir una hipoteca. Es cierto que existe la posibilidad de aportar un avalista u otra vivienda libre de cargas como garantía, pero eso conlleva unas cautelas y unos riesgos que no son objeto de esta entrada.

También es importante tener en cuenta que si nuestra situación económica pasa los filtros pero no es muy boyante, tendremos más éxito si buscamos una hipoteca a tipo fijo, ya que el banco sabe que una subida del Euríbor no afectará a ese cliente. Será un poco más cara al principio, sí, pero a veces la tranquilidad no tiene precio, y es que meternos en una hipoteca a tipo variable yendo justos es una temeridad desde el punto de vista financiero que podemos acabar pagando, literalmente, muy cara.

Y la clave de poder decir que hemos tenido éxito al conseguir una hipoteca es que, además de firmarla, hayamos firmado sabiendo perfectamente el compromiso asumido. Y leer la guía de hipotecas del Banco de España es una buena forma de empezar a formarse.

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