El Euríbor cerrará por encima del 3% en 2026
El euríbor a doce meses ha cerrado agosto de 2026 en el 2,954%, frente al 2,855% de julio y el 2,114% registrado en agosto de 2025. En un solo mes ha aumentado prácticamente una décima y, en términos interanuales, acumula una subida de 0,840 puntos porcentuales.
Durante las últimas sesiones de agosto, el euríbor diario llegó a alcanzar y superar el 3%. Por tanto, esa barrera ha dejado de ser una posibilidad lejana. Al indicador solo le separan 4,6 puntos básicos del 3% en términos de media mensual.
Mi previsión: considero que el euríbor a doce meses cerrará 2026 ligeramente por encima del 3%. Mi escenario central sitúa la media mensual de diciembre aproximadamente entre el 3,05% y el 3,20%.
No espero, salvo un deterioro geopolítico mucho más grave, una escalada descontrolada hacia el 4%. Mi previsión es más moderada, pero también menos optimista que las estimaciones publicadas hace apenas uno o dos meses: tipos de interés más altos durante más tiempo.
Puedes consultar y seguir la evolución de las diferentes estimaciones en nuestro análisis actualizado sobre la previsión del euríbor para 2026 y los próximos años.
Indice
- 1 Agosto confirma el cambio de tendencia del euríbor
- 2 Las previsiones de hace dos meses ya han quedado superadas
- 3 La energía vuelve a cambiar el escenario económico
- 4 La inflación subyacente aconseja no ser alarmistas
- 5 Lo que nos está diciendo la curva de tipos
- 6 El euríbor se anticipa a las decisiones del BCE
- 7 Mi previsión para el cierre de 2026
- 8 ¿Cuánto subirán las hipotecas variables?
- 9 Las nuevas hipotecas también serán más caras
- 10 ¿Conviene cambiar una hipoteca variable a tipo fijo?
- 11 Conclusión: el mercado se prepara para tipos más altos durante más tiempo
Agosto confirma el cambio de tendencia del euríbor
La evolución del euríbor durante los últimos meses muestra un cambio de tendencia evidente. El indicador cerró febrero en el 2,221%, junio en el 2,798%, julio en el 2,855% y agosto en el 2,954%.
En seis meses ha aumentado más de siete décimas. La subida de agosto, además, no es un movimiento aislado, sino la continuación de una tendencia que comenzó cuando el mercado empezó a asumir que el repunte de la inflación energética obligaría al Banco Central Europeo a endurecer nuevamente su política monetaria.
El Banco de España confirma una media del 2,954% en agosto, frente al 2,855% del mes anterior. Para que el euríbor termine 2026 por encima del 3% ya no hace falta una nueva gran perturbación económica. Basta con que no desaparezcan las tensiones que actualmente están incorporadas en las cotizaciones.
Las previsiones de hace dos meses ya han quedado superadas
El escenario actual supone una revisión importante respecto de las previsiones que predominaban al inicio del verano.
El informe de estrategia de Bankinter publicado a finales de junio situaba el euríbor a doce meses entre el 2,65% y el 2,75% en diciembre de 2026. Su escenario central no contemplaba nuevas subidas de los tipos de interés del Banco Central Europeo, aunque reconocía una probabilidad reducida de otro incremento.
Bankinter basaba su previsión en que la distensión entre Estados Unidos e Irán permitiría normalizar el tráfico por el estrecho de Ormuz. El regreso del petróleo a precios próximos a los existentes antes de la guerra reduciría la inflación y aliviaría la presión sobre los bancos centrales.
El Panel de Funcas de julio de 2026 también esperaba una pausa en las subidas de tipos. Los panelistas anticipaban que la facilidad de depósito del BCE permanecería en el 2,25% durante todo su horizonte de previsión y situaban entonces el euríbor alrededor del 2,7%, con una tendencia posterior a la baja.
Estas estimaciones no se han quedado anticuadas por un pequeño error en los modelos. Lo que ha fallado es uno de sus principales supuestos: que la normalización del mercado energético sería rápida y duradera.
La energía vuelve a cambiar el escenario económico
La distensión en Oriente Próximo no se ha consolidado y las restricciones al transporte de hidrocarburos por el estrecho de Ormuz siguen presionando los precios del petróleo y del gas.
Este cambio tiene una consecuencia directa sobre la inflación europea. Según la estimación adelantada de Eurostat correspondiente a agosto de 2026, la inflación de la zona euro aumentó desde el 2,9% de julio hasta el 3,3%.
La energía fue el principal factor explicativo. Sus precios aumentaron un 14,3% interanual, frente al 10,3% de julio. En España, la inflación armonizada alcanzó el 4,5%, una de las tasas más elevadas entre las principales economías del euro.
El propio Banco Central Europeo ha estimado que el aumento de 1,5 puntos experimentado por la inflación de la zona euro entre enero y mayo de 2026, desde el 1,7% hasta el 3,2%, se debió casi íntegramente a una perturbación de la oferta energética.
El problema para el BCE no es únicamente que el petróleo o el gas sean más caros durante unos meses. El riesgo aparece cuando el incremento se traslada al transporte, la electricidad, los costes de producción, los alimentos, los márgenes empresariales y, finalmente, los salarios.
La inflación subyacente aconseja no ser alarmistas
También hay elementos que invitan a la prudencia. La inflación subyacente de la zona euro bajó en agosto del 2,5% al 2,4%, mientras que la inflación de los servicios se moderó desde el 3,3% hasta el 3%.
Esto indica que, por ahora, el encarecimiento de la energía no ha generado una espiral generalizada de precios y salarios. Es la principal razón por la que no preveo que el euríbor vuelva a corto plazo a los niveles superiores al 4% alcanzados durante la anterior crisis inflacionista.
Sin embargo, cuanto más se prolongue la perturbación energética, mayor será el riesgo de que termine afectando al resto de los precios. El BCE puede tolerar una subida temporal de la inflación provocada por la energía, pero no puede ignorarla si empieza a convertirse en una inflación persistente.
Lo que nos está diciendo la curva de tipos
Uno de los argumentos más sólidos para prever un euríbor por encima del 3% es la estructura temporal de los tipos de interés. Los datos de agosto publicados por el Banco de España muestran una curva claramente ascendente:
| Referencia | Tipo de agosto de 2026 |
|---|---|
| Euríbor a un mes | 2,221% |
| Euríbor a tres meses | 2,513% |
| Euríbor a seis meses | 2,713% |
| Euríbor a doce meses | 2,954% |
| IRS a cinco años | 3,067% |
El euríbor a un mes se encuentra en el 2,221%, muy cerca de la facilidad de depósito vigente del BCE, situada en el 2,25%. Sin embargo, el euríbor a doce meses se sitúa 0,733 puntos por encima y el IRS a cinco años ya supera el 3%.
Esta pendiente indica que el mercado no está descontando únicamente una subida puntual del BCE. También está incorporando la posibilidad de que los tipos permanezcan elevados durante bastante tiempo y de que puedan producirse nuevos ajustes si la inflación continúa superando el objetivo del 2%.
El euríbor se anticipa a las decisiones del BCE
El euríbor a doce meses no espera a que Christine Lagarde anuncie formalmente una subida de los tipos de interés. Refleja hoy cuál puede ser el coste medio del dinero durante los próximos doce meses, junto con las primas por plazo, liquidez y riesgo existentes en el mercado interbancario.
En julio, el BCE mantuvo la facilidad de depósito en el 2,25%, pero advirtió que todavía no se había manifestado todo el impacto inflacionista del shock energético y que vigilaría sus efectos indirectos y de segunda ronda.
El mercado considera ahora muy probable una subida de 0,25 puntos en septiembre, hasta el 2,50%. Pero la cuestión más importante no es esta primera subida, que ya está reflejada en buena medida en el euríbor, sino cuánto tiempo permanecerán los tipos en ese nivel y si será necesario un nuevo incremento durante los siguientes meses.
Si el BCE sube los tipos, descarta cualquier bajada durante los meses siguientes y mantiene abierta la posibilidad de otro movimiento, resultará difícil que el euríbor a doce meses vuelva claramente por debajo del 3%.
Mi previsión para el cierre de 2026
Mi escenario central sitúa la media mensual del euríbor de diciembre entre el 3,05% y el 3,20%. Es una previsión condicionada, como cualquier estimación económica, a la evolución de la energía, la inflación y las decisiones del Banco Central Europeo.
| Escenario | Condiciones principales | Euríbor en diciembre |
|---|---|---|
| Central | Subida del BCE, energía cara y ausencia de recortes | 3,05% a 3,20% |
| Tensionado | Conflicto prolongado y posibilidad de otra subida del BCE | 3,25% a 3,50% |
| Distensión | Normalización de Ormuz, caída de la energía y pausa del BCE | 2,75% a 2,95% |
Para que el euríbor cerrara claramente por debajo del 3% sería necesaria una distensión geopolítica real, no una tregua temporal, acompañada de una normalización efectiva del tráfico por Ormuz y de una caída sostenida de los precios energéticos.
¿Cuánto subirán las hipotecas variables?
La subida de agosto ya impacta claramente en las hipotecas a tipo variable. Para efectuar el cálculo tomamos como referencia una hipoteca con un diferencial de un punto porcentual, 25 años de plazo pendiente y revisión anual.
El tipo aplicado pasaría del 3,114%, resultado de sumar un diferencial del 1% al euríbor de agosto de 2025, al 3,954%, al añadir ese mismo diferencial al euríbor de agosto de 2026.
Por cada 100.000 euros de deuda pendiente:
- Cuota anterior: aproximadamente 480 euros al mes.
- Nueva cuota: aproximadamente 525 euros al mes.
- Incremento: unos 45 euros mensuales y 542 euros al año.
El último dato de la Estadística de Hipotecas del Instituto Nacional de Estadística, correspondiente a junio de 2026, sitúa el importe medio de las nuevas hipotecas sobre viviendas inscritas en España en 178.365 euros. El plazo medio es precisamente de 25 años.
| Referencia | Deuda | Cuota anterior | Nueva cuota | Subida mensual | Subida anual |
|---|---|---|---|---|---|
| Por cada 100.000 euros | 100.000 € | 480 € | 525 € | 45 € | 542 € |
| Hipoteca media en España | 178.365 € | 856 € | 937 € | 81 € | 966 € |
| Hipoteca media en Illes Balears | 314.623 € | 1.511 € | 1.653 € | 142 € | 1.704 € |
En el conjunto de España, la cuota correspondiente al importe medio pasaría aproximadamente de 856 a 937 euros mensuales. El incremento sería de unos 81 euros al mes y 966 euros al año.
El efecto resulta mucho más intenso en Illes Balears, donde el importe medio de las hipotecas sobre viviendas alcanza los 314.623 euros. Para ese capital pendiente, la cuota pasaría aproximadamente de 1.511 a 1.653 euros mensuales. Son unos 142 euros más al mes y 1.704 euros adicionales al año.
Estos cálculos son orientativos. El impacto real dependerá de la deuda pendiente, el diferencial contratado, el plazo restante, la fecha de revisión y el sistema de amortización de cada préstamo.
Las nuevas hipotecas también serán más caras
La subida del euríbor no afecta únicamente a las familias que ya tienen una hipoteca variable. También condiciona las nuevas operaciones, porque aumenta el coste de financiación de las entidades y endurece sus análisis de solvencia.
Según el INE, el 38,3% de las hipotecas sobre viviendas constituidas en junio de 2026 se firmaron a tipo variable, mientras que el 61,7% fueron a tipo fijo. El tipo inicial medio fue del 3,07% para las variables y del 2,89% para las fijas.
El aumento de los tipos de mercado puede provocar un encarecimiento de las nuevas ofertas fijas y mixtas, especialmente si el IRS, la referencia que condiciona el precio de las hipotecas fijas, se mantiene por encima del 3%.
¿Conviene cambiar una hipoteca variable a tipo fijo?
No existe una respuesta válida para todos los hipotecados. Cambiar una hipoteca variable por una fija o mixta puede ser interesante, pero la decisión debe tomarse comparando el coste total de cada alternativa y no únicamente la cuota de los primeros meses.
Hay que analizar el diferencial actual, el capital pendiente, el plazo restante, las comisiones, los productos vinculados, el coste de los seguros y el tipo fijo o mixto realmente ofrecido por el banco.
Una hipoteca variable con un diferencial muy reducido puede seguir siendo competitiva a largo plazo. En cambio, una familia con un diferencial elevado, un plazo largo y poca capacidad para absorber nuevas subidas puede valorar la estabilidad de un tipo fijo, siempre que las condiciones ofrecidas sean razonables.
¿Quieres revisar tu hipoteca?
Antes de cambiar de tipo de interés, subrogar la hipoteca o aceptar una propuesta del banco, conviene calcular el coste financiero completo de la operación.
Consulta el servicio de asesoramiento hipotecario de Pau A. Monserrat.
Conclusión: el mercado se prepara para tipos más altos durante más tiempo
Las previsiones de hace apenas dos meses situaban el euríbor de diciembre entre el 2,65% y el 2,75%. Sin embargo, agosto ya ha cerrado oficialmente en el 2,954%, la curva de tipos es claramente ascendente y la inflación de la zona euro ha repuntado hasta el 3,3%.
Mi escenario central es que el euríbor termine 2026 ligeramente por encima del 3%, probablemente entre el 3,05% y el 3,20%. No porque espere una escalada descontrolada, sino porque el mercado está asumiendo que los tipos de interés permanecerán elevados durante más tiempo.
La evolución del conflicto en Oriente Próximo, el tráfico de hidrocarburos por el estrecho de Ormuz, los precios de la energía y las próximas decisiones del Banco Central Europeo serán las variables determinantes.
“Para que el euríbor cierre 2026 por encima del 3% ya no hace falta una nueva gran crisis. Basta con que no desaparezcan las tensiones que el mercado ya está descontando.”
Nota metodológica: las cuotas se han calculado mediante el sistema de amortización francés, con un diferencial del 1%, 25 años de plazo pendiente y revisión desde el euríbor de agosto de 2025, situado en el 2,114%, al euríbor oficial de agosto de 2026, situado en el 2,954%.
Economista colegiado hace más de 25 años en el CEIB. CEO de Futur Finances. Perito financiero de Futur Legal.
Contactar con Pau A. Monserrat: monserrat@economistas.org.
Profesor de Economía Financiera (UIB) y director de Máster (UNIR). Consejero del Consejo Económico y Social de Illes Balears. Patrono de la Fundación Finsalud.
Licenciado en Economía (1997) y en Administración y Dirección de Empresas (1999) por la UIB. Máster Universitario en Asesoría Fiscal por la UNIR (2022).
Autor de libros y artículos académicos (ver en Dialnet). Entre otros, La Banca Culpable (Esfera de los Libros, 2013); capítulo Intermediarios de crédito inmobiliario, sus representantes designados y prestamistas inmobiliarios (Comentarios a la Ley Reguladora de los Contratos de Crédito Inmobiliario, Wolters Kluwer, 2019); Del dinero mercancía a las criptomonedas (Situación, tendencias y retos del sistema financiero, Aranzadi, 2022).
Pau A. Monserrat considera la economía y las finanzas no solo como una profesión, sino como una forma de entender el mundo. Su enfoque humanístico combinado con un análisis matemático le permite abordar las relaciones entre los distintos agentes económicos. Se ha mostrado activo en la promoción de la educación financiera y la intermediación hipotecaria, así como en la defensa de los derechos del consumidor en el sector financiero.

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