Los Valores Santander son un producto financiero que vence definitivamente el 4 de octubre de 2012 y su naturaleza es la de una obligación necesariamente convertible en acciones del Banco Santander a un precio fijado en su contratación, en el año 2012, que se modifica ligeramente tras las ampliaciones y demás operaciones societarias posteriores.
El precio de canje final es de 13,15 euros la acción, cuando el valor actualmente cotiza por debajo de los 5 euros (a 4,19 euros la acción el día 20 de julio de 2012). Eso significa que si el 4 de octubre el valor se mantiene cerca del precio de cotización actual, al obligacionista convertido en accionista se le colocarían acciones a un precio mucho mayor al del mercado, más del triple de lo que valen. En otras palabras, si invirtió 5.000 euros, le devolverán este importe nominal convertido en acciones a un precio de 13,15, es decir, 380 acciones. Le dirán que son acciones del Banco Santander y otros argumentos, pero si deseas recuperar la inversión en ese mismo momento, lo que valen estas acciones (hay que ver exactamente a cuanto se cotizan en ese momento) es 380 acciones * 4,19 euros/acción, es decir, 1.592 euros.
Has leído bien, los 5.000 euros de capital invertido se convertirían en 1.592 euros. Una pérdida potencial del 68%. A esta pérdida hay que descontarle los intereses cobrados, para tener la pérdida final de la inversión.
Este producto es lo suficientemente complejo para no haberse comercializado en sucursal a ahorradores tradicionales. Lo ideal habría sido que los Valores Santander se hubieran colocado a los inversores institucionales o a los clientes de banca privada, no al tramo minorista normal.
Si la venta cumplió con la legalidad y se te explicó bien el producto, tendrá que asumir las pérdidas. Si hay una posible mala praxis bancaria, debería acudir a las organizaciones de consumidores bancarios para que estudien tu caso.
Malos tiempos para el ahorrador que confió su dinero a los bancos sin asesoramiento independiente, desgraciadamente.
Situación del ahorrador a partir del 4 de octubre
El día D ha llegado y los ahorradores que aún conservaban Valores Santander han tenido que convertirlos en acciones a un precio de 12,96 euros la acción, cuando este mismo día el valor no superaba los 6 euros la acción; por tanto, se “colocan” acciones 2,2 veces más caras que su precio en el mercado. Ello conlleva una pérdida latente (que se materializaría si se vendieran las acciones) del 55%, que se reduce al 32% si tenemos en cuenta los cupones ya cobrados en los años pasados.
Si el cliente considera que se le colocó de forma inadecuada el producto complejo, tendría que informarse con un abogado o a través de asociaciones como Adicae de las opciones legales que tiene.
Para el resto, la decisión crucial es si vender las acciones y asumir las pérdidas o esperar a que su cotización mejore, con el consuelo económico que los dividendos suponen. Para tomar esta decisión es fundamental que se informen con expertos financieros independientes y no actúen llevados por el sentimiento. Nuestros compañeros de Aula Finanzas nos dan unas indicaciones prácticas para decidir si vale la pena mantener las acciones del Banco Santander o venderlas y asumir las pérdidas correspondientes.
Información adicional de los Valores Santander
En iAhorro.com: Valores Santander información para el cliente.
En El Blog Salmón: Valores Santander.

